"Ligabue Campovolo 10-09-2005": el Concierto


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El equipo de monitorización, grabación y comunicación está de servicio en el megaevento

En lo que respecta a los eventos en directo en Italia,y en toda Europa, 2005 sin duda será recordado como el año del megaconcierto ofrecido por el provocador roquero italiano Luciano Ligabue en el Campovolo, de Reggio Emilia.

En el mismo recinto que fue sede de una fecha histórica en la gira ofrecida por U2 en 1997, Claudio Maioli (manager del “Liga”) produjo y organizó, junto con Friends & Partners y Barley Arts, el evento al que asistieron alrededor de 180.000 personas y que fue inmortalizado en un DVD del que sólo dos meses después de su lanzamiento ya se habían vendido 100.000 copias.

Los productos Yamaha se utilizaron en puntos estratégicos de la enorme maquinaria técnica que entró en acción en Campovolo, recinto en el cual se erigieron no menos de cuatro escenarios, tres de los cuales (Principal, Teatro y Solista) estaban conectados con largas pasarelas.

En los laterales del escenario principal (impresionante estructura de 90 metros de ancho por 26 de alto) las manos expertas de Klaus Hausherr y de su ayudante Giorgio Contaldo, responsable del delicado trabajo de mezcla de control, se hicieron cargo de dos consolas Yamaha PM5000.

Como explicó Hausherr: “Después de varios meses de trabajo de diseño y de algunos conciertos de “calentamiento” en el extranjero, nos mudamos al recinto para empezar la instalación. El sistema de monitorización se basó en peticiones concretas del artista, y estuvo guiado enteramente por el lema de “rock and roll puro y duro” sin tonterías esotéricas, de modo que, aparte de algunas situaciones determinadas, ¡nada de monitores inalámbricos IEM! De hecho, en los escenarios más pequeños también utilizamos altavoces, no sólo cuando Luciano cantó con Mauro Pagani sino también cuando usó IEM, ya que el impacto de PA, que se encontraba bastante lejos, podría haber causado problemas de sincronización”.

De las dos mesas PM5000, suministradas (al igual que el enorme sistema de refuerzo de sonido) por Renato Fumasoli, proveedor de sonido del evento, una se empleó exclusivamente como mesa principal para Ligabue y la otra se destinó a los grupos ‘teloneros’ (artistas invitados, entre ellos Elisa y Edoardo Bennato) y a servicios como talkback, etc. De hecho, añadió Hausherr: “Con un recinto de enorme tamaño como éste, el papel que jugaban las comunicaciones era cualquier cosa menos secundario, ya que había que mantenerlas bajo control en todo momento”.

Aunque la PM 5000 se utilizara con sistemas de altavoces convencionales, algunas de sus funciones se aprovecharon más que otras, como explicó Hausherr: “Me gustan mucho estas mesas porque ofrecen una gran cantidad de utilidades y salidas, y permiten gestionar con gran flexibilidad todos los requisitos que exigen los eventos de esa escala. En total, utilizamos 96 canales, 33 exclusivamente para Luciano en el escenario Principal, dieciséis en el escenario Teatro y cuatro en el escenario Solista. Manejé todo con los VCA –uno para el escenario Solista y otro para Teatro, y de esa manera pude controlarlo todo de forma completamente independiente”.

En cuanto a las entradas de monitores, aunque el grupo de Ligabue actualmente tiene 4 componentes, que le acompañaron en el escenario principal (en el escenario Vintage –al otro extremo del área de concierto– el artista cantó con Clandestino, el grupo con el que consiguió sus primeros éxitos), la cantidad de monitores instalados fue considerable. “Luciano contó con una instalación estéreo frontal, que consistió en dos pares de cajas”, continuó explicando Hausherr, “otras dos detrás de él y un par a cada extremo del frente del escenario para garantizar cobertura en todas las situaciones. El guitarrista y el bajista tenían un par de monitores cada uno, el batería un relleno de batería clásico con un altavoz de graves, además de un mezclador pequeño con ocho líneas auxiliares, para que pudiera controlar una mezcla personalizada en sus equipos. La instalación se completó con un par de matrices lineales como relleno lateral”.

El ingeniero suizo se declaró muy satisfecho con los resultados y concluyó: “La PM5000 resulta muy adecuada para el trabajo de monitorización, ya que tiene doce envíos auxiliares estéreo y ocho monoaurales. Esta función la convierte en una mesa realmente versátil –tanto que también la utilicé para tareas de sonido en situaciones complejas, como la temporada de “July Sounds Good” que se montó en el auditorio de Roma el verano pasado”.

En medio del mar de personas que acudieron al megaevento, las manos expertas de Paolo “Red” Talami, ingeniero de sonido de Ligabue y veterano de la escena roquera italiana, se encargaron de la plataforma de sonido. Detrás de él, otra mesa Yamaha (una O2R), utilizada como consola de producción –un papel de importancia fundamental para un evento de esa envergadura en un área de grandes dimensiones, como resaltó Talami al añadir lo siguiente: “La O2R recibió todas las señales de talkback procedentes de los distintos escenarios –de Tony Soddu, director de escena, de los ingenieros de control, etc.–, y posteriormente las distribuyó a todo el recinto”.

Aunque las consolas principales fueran estrictamente analógicas (por petición expresa del artista), la tecnología digital desempeñó la importante labor de garantizar el transporte de señales con una red circular de fibra óptica Optocore de 1.300 metros. Todo ello bajo la supervisión de Luca Giaroli, director de productos del fabricante alemán, quien explicó que “teniendo en cuenta la gran dimensión del recinto, Optocore era la opción idónea ya que estos sistemas son capaces de cubrir distancias considerables sin peligro de pérdida de señales o interferencias”.

La grabación del DVD del concierto estuvo a cargo de Telerecord (vídeo) y del estudio móvil de Amek Ferrari y Vanis Dondi (audio), con tres de los vehículos técnicos de la flota instalados entre bastidores. Las señales de los 96 canales de audio se tomaron de una de las ocho estaciones periféricas de la red Optocore, como explicó Ferrari: “Por motivos de seguridad relacionados con el código “TIE” decidimos convertir las señales a analógicas, introducirlas en nuestros doce preamplificadores Yamaha AD 824 que funcionan con control remoto y finalmente pasarlas nuevamente a digitales. Una de las dos salidas de los convertidores se conectó a diez grabadoras HD, que se ocuparon de la grabación, y la otra a una de nuestras dos consolas DM 2000, para que los productores tuvieran oportunidad de ‘escuchar’ con antelación el concierto”.

La unidad móvil “Artic” es un elemento muy conocido en eventos directos de gran envergadura y, además de las dos consolas DM 2000 (conectadas en modo cascada) y de la unidad AD 824, su hardware también incluye un altavoz de graves amplificado Yamaha SW10, dos monitores NS10 Pro de campo cercano y un ecualizador gráfico digital YDG 2030 para los monitores principales.