Otra extraordinaria edición de los premios Brit Awards celebrada en Earls Court fue la confirmación, si es que hace falta confirmación, de que la industria musical británica goza de excelente salud; lo que incluye tanto la aplicación de la última tecnología audio como a sus principales adeptos.
Tras haber ideado la práctica del uso de mesas digitales para las entregas de premios, ¿qué piensa sobre ellas Derrick Zieba, coordinador principal de la interfaz de sonido directo y transmitido del espectáculo, cinco años después, conforme se aproxima la 14ª edición de la ceremonia de los Brit Awards? “Ya no hay vuelta atrás, las ventajas compensan con creces los motivos de preocupación que hayan surgido en un principio. El hecho de poder ensayar media docena de las actuaciones principales el domingo antes de los Brits, y que varios días después sea posible recuperar cada detalle de cada ajuste de cada banda con absoluta perfección es sencillamente insuperable”.
¿Hay algún otro elemento importante de este tipo de espectáculo en directo que el cambio a la tecnología digital haya resuelto por completo? “Sin duda alguna: antes, para este tipo de espectáculo teníamos unas doce grandes mesas conectadas, y siempre surgían problemas con las interconexiones, bastaba con que hubiera un patch equivocado para que todo se convirtiera en una auténtica pesadilla. Ahora que todos utilizan un mismo cuadro que sólo dispone de un sistema de mezcla digital, esos problemas han desaparecido”.
Usted marcó la tendencia cuando empezó a utilizar las consolas Yamaha PM1D de primera generación y, desde entonces, ha utilizado obviamente otras marcas pero ahora vuelve a Yamaha para los premios Brits 2006. ¿Qué opina sobre las opciones de mesas para este espectáculo? “Al principio, la elección de una PM1D era simple, Yamaha ya tenía, con diferencia, mucha experiencia en consolas digitales y tenían fama por su fiabilidad. Hoy existen varias consolas que, manejadas por la persona adecuada, hacen su trabajo con bastante fiabilidad. Lo que hace que la PM1D destaque es su tecnología probada y que es una mesa muy, muy fiable”.
“Todavía sigue resultando muy adecuado hacer con la ‘1D un espectáculo como éste, con una actuación en directo de un artista seguida de un presentador en directo, quizás algo de VT, otra vez un presentador en directo y después otra actuación en directo: las sutilezas entre una u otra mesa no son lo más importante; en general, prefiero tener un buen ingeniero con una consola fiable y segura, que la última obra maestra en tecnología y un ingeniero que no sepa manejarla. Sin embargo, este año optamos por tener la máxima flexibilidad y utilizamos una consola para todas las bandas, y una para todas las presentaciones y reproducción de música grabada, VT, etc.”
Han pasado cinco años y Yamaha va a sustituir a la PM1D por otra consola más grande; teniendo en cuenta su especialización indiscutida en el campo de las grandes entregas de premios, ¿qué nuevos desarrollos le gustaría ver?
“Hoy por hoy, mi mesa predilecta es la PM5D; Yamaha ha dado un gran paso con la incorporación de amplificadores principales y la ecualización, y la forma en que guarda y graba es mucho más instintiva que en la 1D. Conozco ingenieros especializados en giras que aprendieron su trabajo en una PM1D y hoy encuentran fabulosa a la PM5D. Resumiendo: en lo que respecta a tecnología esencial, para espectáculos como éste realmente no le falta nada. Quizás podría mejorar algo su manejo, si se concentran en ese área –y estoy seguro de que lo harán–”.
Obviamente, Zieba no coordina este espectáculo sin ayuda e hizo mucho hincapié en ello. “Cuento con la gran ayuda de algunas personas muy expertas, como Andy ‘Baggy’ Robinson, Chris Coxhead, ambos en la sala, y Dorus Hommels y Graham Blake en monitores; con semejante especialización como respaldo, todo resulta muy fiable, casi podrían hacer el espectáculo con los ojos cerrados”.
“Lo mismo ocurre con Britrow (Britannia Row Productions Ltd): saben perfectamente lo que es necesario y siempre hacen lo que haga falta para que el evento salga bien. Últimamente vi varios documentales en TV sobre Live 8, que tuvo lugar el verano pasado en Hyde Park, y nadie dijo una palabra sobre el audio, una pena, la verdad. Los retos fueron inmensos y se consiguieron grandes logros, pero pese a todo no hubo ni un problema; eso es lo que hizo invisible a Britrow, simplemente consiguieron que todo saliera bien. Es la combinación ganadora”.