En este popular concurso de talentos se han utilizado cuatro consolas Yamaha.
En el legendario Studio 5 de Cinecittà donde se montaron los platós de algunas de las películas más famosas de Federico Fellini, y después de superar los “exámenes” durante la fase diaria de un concurso de talentos de gran éxito de la televisión italiana, 16 chicos y chicas cantaron, bailaron y actuaron en la parte del espectáculo que el Canale 5 de Mediaset emite en horario de máxima audiencia y compitieron por el título de ganador de la quinta edición de Amici (Friends), un programa creado y presentado por Maria De Filippi y coproducido por Fascino Pgt y Mediaset.
Madema SpA, una de las empresas de alquiler más conocidas de los sectores de la teledifusión y las actuaciones en directo de Italia, utilizó cuatro consolas Yamaha para este importante programa, pero se trata de una pequeña parte del inventario de equipos de la marca japonesa de esta compañía radicada en Roma, como explicó Massimo Micheli, que fundó Madema junto con su hermano David. “Tenemos bastantes productos Yamaha, incluidos cinco PM1D, tres PM 5000 y varias M7CL, que actualmente utilizamos en varias transmisiones en los canales de la RAI y de Mediaset. Para Amici, nos ocupamos de toda la cadena de audio, desde los micrófonos hasta el gran sistema de refuerzo de sonido del estudio y la distribución de la señal a los radioenlaces de Mediaset, gracias a nuestra dilatada experiencia y a nuestro equipo de técnicos experimentados.”
Studio 5 acogió a más de 2.300 espectadores y el director del programa deseaba darles la impresión de que se encontraban en un concierto, para que el público participase al máximo. Para el sonido del estudio se utilizaron dos PM 5000 (uno para música y otro para voz), mientras que dos PM1D se ocuparon del trabajo de monitorización y de la mezcla de la música distribuida a la mesa de sonido.
Enfrente de la orquesta dirigida por Peppe Vessicchio se enlazaron los dos PM 5000 utilizados para el sonido del estudio (manejados por Pierluigi Lofrinch, Boris Panichi y Salvo Arnò), y todas las señales de la mesa de la orquesta se enviaron a la consola utilizada principalmente para mezclar las voces, y posteriormente se distribuyeron a través de diversos sistemas principales y matrices.
Al mando de esta última consola “principal” se encontraba Lofrinch, un ingeniero de sonido con una dilatada experiencia en producciones teatrales de prosa y música, así como en conciertos. Contó con la ayuda de Panichi, responsable asimismo de la mezcla del sonido en Studio 19, donde se montaron los programas matinales: “Boris conocía a todos los chicos y chicas participantes y, en los primeros programas, en los que tomaron parte todos los concursantes, le resultaba más fácil saber quién estaba hablando. Me ocupé de todos los demás micrófonos, tanto los de mano como los utilizados por los invitados, así como de las aportaciones enviadas al estudio desde la unidad móvil estacionada fuera.”
Puesto que no existen suficientes canales en una consola para la parte musical, algunos canales (como las pistas pregrabadas y la música de fondo) los manejó Lofrinch, que explicó la disposición de los canales: “Utilizamos los canales de la izquierda para los micrófonos de solapa cuando se empleaban para voz, así como todos los micrófonos de mano, las instrucciones del director, el audio de las aportaciones de vídeo, etc., mientras que a la derecha multiplicamos por dos las entradas de los micrófonos de solapa, puesto que su configuración era completamente distinta cuando se utilizaban en las escenas de los musicales interpretados por los concursantes. No era la primera vez que utilizaba la mesa y, además de la sumamente útil función de enlace, otra característica que realmente me gusta es su extraordinaria flexibilidad, gracias al gran número de salidas auxiliares, de grupo y de subgrupo.”

Aunque todos los concursantes disponían de monitores inalámbricos, Arnò también fue responsable de algunas cajas de monitorización de suelo. “Aparte de una premezcla que recibí de Piero Bravin correspondiente a las diversas secciones de la orquesta, como los saxofones y trombones, recibí todas las demás señales del quiosco de música por separado, por lo que la consola proporcionó de hecho 52 o 54 entradas completas.”
A pesar de que era la primera vez que utilizaba la PM 5000, y además en una situación en la que se usaban todos los canales de la mesa, Arnò quedó favorablemente impresionado. “La mesa me pareció muy fiable y una función que facilitó enormemente nuestro trabajo fue su capacidad de automatización, la posibilidad de recuperar escenas, que aproveché al máximo, ya que existían diferencias considerables entre las canciones y, especialmente la última noche, hubo muchas canciones, por lo que creamos numerosas escenas, y esta función resultó ser muy útil.”
Piero Bravin, un veterano ingeniero de sonido de la escena de los conciertos en Italia, fue responsable de la premezcla musical de la emisión y envió desde su PM1D una señal izquierda y derecha de las mezclas de la orquesta y los cantantes a la consola de sonido, donde se añadieron las voces y otras aportaciones.

Desde los separadores del estudio, Bravin recibió aproximadamente 100 canales diferentes, y sus amplios conocimientos de las consolas digitales Yamaha le permitieron aprovechar al máximo las funciones de la mesa: “He utilizado la PM1D desde el año 2000 y me parece indudablemente fiable, y ciertamente una de las consolas más flexibles que he utilizado.”
Durante los ensayos de los viernes, Bravin escuchó las versiones originales de las canciones incluidas en la lista de reproducción y las versiones grabadas en la sala de ensayos, y programó los ajustes más adecuados. “Después, preparé una serie de memorias y elegí las reverberaciones, los ecos, etc. Cuando llegó la orquesta, sólo tuve que realizar ajustes de precisión en las memorias. En los ensayos generales, hice los últimos retoques en los ajustes para el programa en directo del domingo. Disponer de una consola fiable fue fundamental en una situación de este tipo.”
A pesar de aprovechar al máximo la capacidad de automatización de la mesa, durante las interpretaciones de los concursantes, Bravin siempre estuvo preparado para intervenir manualmente y compensar su falta de experiencia. “Esto también es posible con la PM1D.”
Antes de ocupar su puesto en la consola de monitorización PM1D, Arturo Pellegrini se trasladó a la sala de ensayos con la sección rítmica de la orquesta, que grabó algunas pistas de fondo en diversas claves, puesto que nadie sabría hasta el último momento quién cantaría cada canción durante el programa.

En el estudio, toda la monitorización de la orquesta se realizó mediante auriculares. Había algunas cajas de monitorización en el escenario en el que interpretaban los concursantes, pero de hecho se controlaban desde la consola analógica utilizada para controlar los amplificadores de potencia. Pellegrini explicó la configuración de su consola: “Manejé los monitores de la orquesta y de los concursantes, utilizando las 48 entradas de la mesa: las primeras 16 eran de hecho premezclas para toda la sección rítmica, que era parcialmente independiente, puesto que los músicos deseaban poder regular personalmente las pistas de sincronización y de ritmo, con ajustes diferentes de acuerdo con cada canción. Después hubo una entrada para cada sección de cuerdas, otra diferente para cada sección de los intérpretes de instrumentos de metal, y tres para los vocalistas de fondo. Las restantes incluyeron ocho monitores inalámbricos estéreo para los concursantes y una parte izquierda y derecha para el Maestro Vessicchio.”
Pellegrini, que lleva años utilizando productos Yamaha, explicó que, aunque la configuración era bastante normal, la capacidad de automatización de la consola desempeñó un papel fundamental: “Puesto que no eran profesionales, los jóvenes concursantes a menudo necesitaban cambios en el balance de lo que escuchaban, algo que les ayudase a mantener el ritmo.” Cuando los bailarines cantaban, evidentemente tenían un buen sentido del ritmo, pero a veces les resultaba difícil mantener la clave, y por ello intenté ayudarles, dejándoles escuchar el ritmo que mejor podían seguir.”
Para ello, Pellegrini creó numerosas memorias, hasta 280 al final del último programa. “La PM1D nos ayudó muchísimo en este trabajo, gracias a su excelente selectividad, garantizada por la recuperación automatizada de las diversas funciones de cada canal, y nos ofreció exactamente lo que necesitábamos para cada canal. Por ejemplo, el cambio de la entrada ‘pre’ o ‘post’ de un canal, motivado por la necesidad de enfatizar un instrumento concreto para el cantante en una determinada canción, no influyó en los demás. La función Recall Safe (seguridad de recuperación) y su enorme capacidad de memoria, son realmente inestimables.”