Y el premio se lo llevan...


Atrás

PM1D y DME64N en Music Farm, el primer reality show musical de Italia

La tercera edición de Music Farm, el primer reality show musical de Italia (emitido durante horas de máxima audiencia por RAI Due), concluyó recientemente con el triunfo del cantante sardo Pago, que ganó el premio en metálico de 150.000 euros. Los doce concursantes compitieron sin concesiones, cantando éxitos de la música pop italiana con el acompañamiento de una orquesta de primera categoría dirigida por Fio Zanotti, y convivieron en un cómodo “loft” durante las 7 semanas que duró el programa.

Desde el Loft, donde día y noche se encontraban bajo la atenta mirada de millones de espectadores de todo el país (gracias a las cámaras especiales de infrarrojos), los concursantes se desplazaban una vez a la semana al estudio de Milán donde interpretaban en directo canciones elegidas por los productores del programa, con la ayuda de un impresionante sistema de sonido suministrado por Backstage PA de Mariano Comense.

En el escenario del estudio, la orquesta de más de 20 músicos disponía de micrófonos dobles para seis de los miembros de la sección de cuerda, mientras que otros tres micrófonos situados estratégicamente entre el público proporcionaban sonido ambiental en directo. Todos los músicos contaban con auriculares estéreo de monitorización, y los cantantes, muchos de los cuales disponían asimismo de monitores inalámbricos, utilizaban dos cuñas ubicadas en el escenario. El estudio tenía una pequeña matriz lineal dedicada exclusivamente a reforzar la música y las voces, mientras que un gran número de altavoces individuales repartidos por el estudio potenciaban los micrófonos de voces.

Alessandro Roseo, jefe de sonido del programa designado por Backstage, describió la configuración de los equipos: “Además de tres Yamaha PM1D, una para la PA, otra para monitorado y una utilizada en la sala de control para la mezcla de la música, también instalamos tres DME64N adquiridos recientemente. Demostraron ser unidades extremadamente potentes y flexibles: además de manejar las señales de los monitores de la orquesta y de integrar la consola de sonido, también se utilizaron para manejar parte de la señales compartidas por la RAI y por Backstage, como las diversas aportaciones externas, que incluyeron enlaces con el Loft, con las diversas ediciones de los telediarios y con varios programas de televisión emitidos por la tarde. Por otra parte, en el estudio se utilizaron para manejar los ecualizadores gráficos, los retardos y todas las voces.”

Una de las unidades DME64N también se utilizó como base de las comunicaciones entre las salas de control de sonido, el líder de la orquesta y el sistema portátil de Roseo, para garantizar (a través del sistema GPI Yamaha) una interacción constante, que es un aspecto fundamental de los programas de televisión en directo.

Por lo que respecta a los sistemas PM1D, Roseo añadió: “Era la primera vez que el ingeniero de control utilizaba una PM1D en un sistema que empleaba 48 envíos auxiliares y un número tan grande de canales, pero al cabo de unas pocas horas ya se sentía cómodo y, antes del primer programa, la orquesta ya estaba tocando después de tan sólo dos horas y pudimos iniciar los ensayos un día antes de lo previsto. Esto demuestra lo intuitiva que es esta consola.”

El ingeniero en cuestión, Enzo Federico, ha participado en numerosos actos teatrales y en directo, así como en programas de televisión, y se mostró entusiasmado: “Una característica fantástica de la PM1D es la posibilidad de seleccionar las recuperaciones. En un principio utilicé exclusivamente la función de seguridad de recuperación, con el fin de poder compensar el sonido de toda la orquesta para cada canción. Más tarde, sólo dejé activadas la ecualización, la compresión, la dinámica y la ganancia, y liberé todo lo demás para que cada canción tuviese su balance general. Nunca había podido hacerlo con otras consolas y me pareció sumamente útil.”

La mesa de monitorización estaba realmente “repleta”, con 96 canales y 48 envíos auxiliares, además de una matriz utilizada con un monitor que se añadió más tarde para el piano, y Federico explicó las funciones que usó: “Realmente me gustó el ecualizador de 31 bandas y la posibilidad de disfrutar de buenas reverberaciones con los plug-ins, como REV-X. Se ha convertido en mi consola preferida, ya que las otras no ofrecen las mismas funciones. Por ejemplo, con otras mesas de mezcla digitales tienes que decidir de antemano exactamente lo que quieres hacer y, si hay que añadir un canal, es necesario volver a configurar todo el sistema, lo cual resulta bastante complicado.”

Además de guardar las configuraciones de los micrófonos de cada concursante, Federico preparó una configuración aproximada para canciones con ritmo rápido y lento. Después, una vez que se sabía quién iba a cantar cada canción, recuperó el micrófono correspondiente y la configuración básica y, cuando llegaban los cantantes, simplemente tenía que realizar algunos ajustes menores de última hora.

“No teníamos una lista de reproducción predefinida para el programa, ya que las interpretaciones estaban basadas en los votos emitidos por los telespectadores que llamaban desde casa, y por ello no teníamos mucho tiempo. Activé las memorias, los músicos prepararon la partitura y la canción empezó. Esto no habría sido posible sin una consola digital.”

El ingeniero de sala, Giancarlo Pierozzi, ya había utilizado la PM1D en otras ocasiones y explicó los aspectos que caracterizan su aplicación en Music Farm: “Mi mesa se usó para mezclar el refuerzo de sonido de la orquesta, los micrófonos de voces de los participantes en el programa y numerosas señales entrantes de la RAI, aproximadamente cuarenta canales.”

De hecho, Pierozzi dividió su PM1D en dos, con las capas superior e inferior a la izquierda y una sección a la derecha, para disponer de todos los micrófonos de voces a la izquierda y toda la música a la derecha, con todos los músicos de la orquesta separados. “Opté por esta configuración porque, si hubiese surgido algún problema con la mesa de la unidad móvil de producción (algo que afortunadamente no ocurrió), nuestra mesa también habría servido como una consola de reserva y habríamos podido continuar con el programa.”

Refiriéndose a las características de la PM1D, Pierozzi añadió: “Me encanta trabajar con esta consola. Me gusta su concepto de mesa, su sonido y su flexibilidad. En Music Farm disponíamos de alrededor de cien altavoces pequeños para el refuerzo de las voces, conectados a amplificadores Yamaha y controlados a través de uno de los DME64N, que también utilizamos como punto de cruce del sistema. Otra ventaja de la PM1D es que ofrece 48 deslizadores en una misma capa. También dispone de numerosas matrices y otras funciones. Realmente ofrece muchas posibilidades. Por ejemplo, para Music Farm llegué a utilizar hasta 34 o 35 canales auxiliares.”

Con la experta colaboración del consultor musical de la RAI, Gigi Borlenghi, Maurizio Maggi se ocupó de la tercera PM1D suministrada por Backstage, en la sala de control, desde la que envió señales estéreo principales y de reserva a través de MADI a la unidad móvil, donde el equipo de sonido de la RAI añadió aplausos y voces.

Maggi, un usuario experimentado de la consola, explicó: “Tengo una PM1D en mi estudio móvil y me parece que es una mesa perfecta para aplicaciones de televisión. En Music Farm disponíamos de muy poco tiempo para los ensayos con los cantantes, porque también participaban en el reality show, y por ello teníamos que programar y crear memorias, un aspecto indispensable, especialmente en situaciones como la de la última noche, cuando en el estudio se reunieron numerosos invitados junto con los concursantes. Esa noche tuvimos que mezclar unas treinta canciones.”

Maggi también subrayó el hecho de que habría sido inimaginable montar un espectáculo así con la tecnología analógica: “Yamaha ofrece con regularidad actualizaciones para la PM1D, con funciones adicionales que siempre resultan muy útiles. Por ejemplo, los nuevos plug-ins incluyen un compresor multibanda muy interesante.”

Puesto que Maggi ya estaba familiarizado con la PM1D, el DME64N fue para él la “revelación” de Music Farm: “Lo utilicé por primera vez y me pareció un producto muy compacto, pero extremadamente flexible, con un sinfín de compresores, expansores, etc., y se puede utilizar como una unidad externa, conectándolo digitalmente a la mesa e insertando todo lo que uno necesita, en este caso, compresores multibanda que son muy transparentes y resultan perfectos para aplicaciones de televisión.”