Elton John, “Rocket Man”, encuentra espacio para los monitores YAMAHA


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Por todas sus características tecnológicas, hay algunos casos en las que utilizar directamente una consola digital es lo más conveniente. Un ejemplo es la mezcla para Elton John, como afirma Alan Richardson, ingeniero de monitores del “Rocket Man”.

Alan Richardson, que ha desempeñado este trabajo durante 12 años con Elton John, ha utilizado durante parte de este tiempo una Yamaha PM1D como su consola de mezclas. Tanto si es una sencilla interpretación como si es un gran espectáculo con varios invitados especiales, la PM1D es la sencilla respuesta de Alan para garantizar que todos los que están el escenario pueden oír exactamente lo que necesitan.

En el verano de 2007 vimos al llamativo pianista actuando en varias en Europa y el Reino Unido, para lo que Alan Richardson afirma que la PM1D resultó esencial.

“Me gusta la versatilidad de la consola,” afirma desde el Palacio de Exposiciones y Congresos (SECC) de Glasgow. “Tiene multitud de entradas, salidas y funciones y la recuperación de la configuración es esencial. Significa que no tengo que llevarla en la gira, elijo una en cualquier país en el que esté, le pongo la tarjeta y ya tengo mi configuración. Además, es muy fácil de usar.”

En la gira europea hemos actuado en sitios muy diferentes, lo que ha mantenido al equipo de sonido permanente ocupado. “Un día actuábamos en una tienda, otro en una plaza de San Petersburgo para 150.000 personas,” sigue diciendo Alan. “Hemos actuado en plazas de toros, en espectáculos privados, lugares muy diferentes.”

Pero la PM1D ha permitido que Alan garantice que la distinta acústica de cada uno de esto sitios no cause ningún problema ni a él ni al resto de los que están sobre el escenario. Su secreto es que las cosas sean fáciles.

“Para esta gira he dispuesto de una mesa con 46 entradas, 24 salidas y 5 retornos estéreo,” afirma. “Elton has tiene dos juegos de cuñas, una para la voz y otra para el conjunto de mezclas del grupo. Nigel Olson (batería) lleva auriculares y hace su propia mezcla de monitores, mientras que el resto (Bob Birch, bajo; Guy Babylon, teclado; Jon Mahone, percusión; Davie Johnson, guitarras) llevan inalámbricos y yo hago las mezclas para cada uno.”

Además de no tener que salir de gira con una consola, los costes se reducen aún más porque Alan ha decidido utilizar solo los efectos integrados en la PM1D para las puertas de la batería, los compresores de la voz, etc.

“No utilizo ningún equipo auxiliar,” afirma. No me hace falta. Me ocupo de las mezclas de la forma más sencilla, a lo que contribuye la bendición de trabajar con un grupo realmente fácil de llevar. Muy raramente tengo que cambiarle las mezclas, además sé al principio de cada canción cuáles serán los niveles y la dinámica, la fuerza con la que Nigel tocará la batería, etc.”

Continúa: “Cuando empecé a utilizar la PM1D, me planteé diferentes configuraciones para cada canción. Pero soy de la vieja escuela y mi lema es “menos es más”. Haga diferentes configuraciones para canción cuando hay muchos invitados en un espectáculo, de lo contrario me limito a hacer la mezcla en los faders. El grupo y Elton son iguales: no son quisquillosos. Siempre y cuando se puedan oír, están contentos.

“De entrada Clive (Franks – ingeniero de sala) destaca todos los matices, pero en el escenario nos limitamos a hacerlo lo mejor posible,” comenta Alan entre risas.

Curiosamente, afirma que la mayor dificultad es el gran volumen que a Elton John le gusta que transmitan sus monitores.

“A Elton le gusta que el sonido sea alto,” afirma Alan. “Parece que intentaron la opción inalámbrica hace varios años, antes de que llegara yo. Pero dice que aunque el sonido era estupendo, no era rock and roll. El es un intérprete de rock and roll de la vieja escuela y le gusta sentir como se mueven las piernas.”

Este es el requisito que destaca otra de las virtudes de la PM1D y que la hace tan adecuada para Alan. “Me gusta la calidad del sonido, hace lo que yo necesito, impactar,” afirma. “Por supuesto, busco la calidad en la medida de lo posible, pero no es mi prioridad. Es la fuerza del “sonido Yamaha” lo que de verdad me ayuda.

“Es algo que otras consolas digitales no ofrecen, además de que en conjunto Yamaha es la mejor mesa y la más fiable. Nunca he tenido ningún problema en lo que se refiere a fiabilidad. Soy un defensor a ultranza de ella.”