Durante la mayor parte del mes de febrero, Boy George estuvo conquistando al público del Reino Unido con su gira Songs That Make You Dance And Cry, que le llevó a actuar en una amplia variedad de locales, incluido el Shaw Theatre de Londres, donde tocó cinco noches.
El ingeniero de sonido Jimmy Sarikas se apoyó en una consola Yamaha LS9-32 que, además de realizar las mezclas de sonido del auditorio, realizaba dos grabaciones independientes de cada actuación.
La primera vez que Jimmy entró en contacto con la LS9 fue mientras trabajaba como ingeniero de sonido titular en el Soho Revue Bar de Londres, un local que ofrece un gran diversidad de música y espectáculos en vivo, incluyendo eventos patrocinados por la industria de la música.
“Los promotores reservaban este lugar para organizar actuaciones con varias bandas. Yo me encargaba tanto de la monitorización como del sonido de sala, todo desde la misma consola”, afirma Jimmy.
“Naturalmente, los relevos entre bandas deben hacerse con habilidad, y las bandas pueden ser muy distintas unas de otras. Si las mezclas se realizan en una consola analógica, el cambio rápido de una banda de cuatro componentes a una de ocho o nueve puede resultar complicado. El control de todo este sistema me correspondía en exclusiva, y debía mantenerlo en funcionamiento tanto en la zona del público como en el escenario y los bastidores”.
En el verano de 2007, lo propietarios del local se convencieron de la necesidad de invertir en una Yamaha LS9 y, desde entonces, Jimmy no duda de lo acertado de tal decisión.
“El LS9 me ha salvado la vida”, dice. “Con la posibilidad de conectar todo como escenas y sencillamente recuperar los ajustes de banda se resuelven de golpe todos los problemas que plantea el relevo. Ahora esto se realiza en menos tiempo, lo que me permite concentrarme de lleno en las mezclas de cada actuación, sin tener que estar pensando en el próximo cambio”.
Jimmy conoció a Boy George hace 20 años y ha trabajado con él en varios proyectos, incluyendo en giras anteriores. Pero, en esta ocasión, lo primero que pidió con respecto al equipo fue la Yamaha LS9-32.
“La elegí por las mismas razones que me llevaron a elegirla en el Revue Bar”, dice. “Es una mesa magnífica que permite disponer de lo mejor de los sistemas analógico y digital. Tengo que mezclar sobre la marcha porque George nunca se ciñe al guión preestablecido, de modo que tengo que poder aplicar cambios durante todo el espectáculo y después poder almacenarlos.
“Con las mesas analógicas siempre surgía el problema de que, al día siguiente, cuando querías realizar las configuraciones, los controles ya se habían movido. Por el contrario, con la LS9 sólo tengo que recuperar el archivo de la actuación y me encuentro todo tal y como lo almacené. Y dada la gran variedad de locales en los que actuamos, esto es un auténtico regalo de los cielos.
“De hecho, en el último concierto, que tuvo lugar en el Buxton Festival, les pedí que quitasen una gran placa analógica, con la totalidad de los bastidores externos, y que pusiesen una LS9!”
Pero Jimmy y el técnico de sistemas del espectáculo, Steve Bunting, utilizan la consola para otras cosas además de para las mezclas del sonido de sala. También la emplean para grabar dos mezclas completamente independientes de cada espectáculo.
La banda que participa en la gira se compone de seis miembros: batería, bajo, guitarra, teclados, dos vocalistas de acompañamiento y, claro está, George. Jimmy y Steve consiguieron disminuir los canales a sólo 24 a través de la consola. Esto era para la grabación principal en un grabador de disco duro Alesis HD24 a través de un par de tarjetas MY16-AT ADAT de Yamaha.
Al mismo tiempo, cada actuación se grababa como mezcla estéreo directamente en una memoria USB a través de la grabadora interna de la LS9.
“Utilizaba la grabación USB como referencia para comprobar cuál de las actuaciones sería la mejor para que el productor de George realizase la mezcla de la grabación digital de 24 pistas para su posible publicación”, dice Jimmy.
No obstante, esta grabación estéreo tenia otro objetivo: utilizarla para la comprobación de sonido y no tener que implicar a la banda en esta tarea.
“La unidad de grabación USB significaba que podíamos realizar las comprobaciones de sonido en 15 o 20 minutos como máximo”, continúa Jimmy. “Lo que, por supuesto, a la gente le gusta. Y, si estás de gira con el equipo de sonido y la consola a las que tienes que sacar partido, lo único que cambia es la acústica de la sala”.
“Me aproveché de la ventaja de poder recuperar una mezcla utilizada en una sala similar”, añade Steve. “De modo que teníamos varias mezclas almacenadas para grandes espacios con reverberación, como el Nottingham Royal Concert Hall, y otras para espacios pequeños más puros, como el Orchard Theatre de Dartford”.
Para retocar el sistema y amoldarlo a las condiciones acústicas de la sala, Steve contaba con un portátil Macbook de Apple con conexión inalámbrica Belkin que ejecutaba software Studio Manager de Yamaha. Esto le permitía recorrer libremente el recinto y ajustar el sistema para que en cada butaca del mismo se disfrutase de la mejor calidad de sonido.
“Para mí ha sido una experiencia satisfactoria no tener que pegarme esas caminatas subiendo y bajando escaleras sin cesar”, bromea Steve. “En tanto que técnico de sistemas, creo que una vez configurada la ecualización del sistema, Jimmy podía acceder al mismo y realizar rápidamente las comprobaciones de sonido sin necesidad de aplicar demasiadas modificaciones. Por lo tanto, el sonido de los distintos locales presentaba una unidad razonable”.
Jimmy Sarikas estaba claramente satisfecho con los resultados, y consideraba la posibilidad de prolongar su relación con la LS9 en el Soho Revue Bar.
“Me gusta la LS9, es una herramienta fantástica, fácil de transportar y rentable. Es una gran consola, por poco dinero”, señala.
Steve añade: “Siempre he considerado excelente la calidad del sonido que ofrece la LS9 a tan bajo precio, así como la calidad de sonido y facilidad de uso de los efectos.
“En tanto que mesa de sonido de sala, me parece que es muy fácil de utilizar y todo lo que necesita el ingeniero de la banda lo puede encontrar de forma rápida y sencilla, sin necesidad de usar muchos botones, al tiempo que las funciones que no son necesarias en el calor del concierto se hallan un poco más ocultas.
“Ciertamente, hace la vida más fácil, y no sólo por sus capacidades, sino también por su tamaño y peso, perfectos para una gira teatral”.