Yamaha se hace con X Factor y X Factor se hace con Yamaha


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Los concursos de talento, en los más variados estilos, son en la actualidad uno de los formatos televisivos de mayor éxito a nivel mundial. Uno de los más conocidos, X Factor, acaba de iniciar una gira en el Reino Unido y en esta ocasión por primera vez con consolas digitales de Yamaha en los puestos de sonido de sala y monitorización.

El formato es relativamente sencillo. Con el acompañamiento de una banda de cuatro músicos que tocan en directo, el programa consiste en diez actuaciones televisivas (emitidas entre octubre y diciembre del año pasado) que se realizan secuencialmente en una función con movimientos y cambios rápidos, y proporcionando a espectadores de la zona la oportunidad de contemplarlas en el escenario.

El espectáculo cubre una amplia diversidad de estilos musicales: las armonías de la banda femenina Hope y de la masculina Futureproof, el atractivo pop de Alisha Bennett y Same Difference, el teatral Rhydian Roberts, los tonos de diva de Niki Evans y Beverley Trotman, además de los crooner Andy Williams y Leon Jackson, ganador de la serie.

El grupo de acompañamiento encargado de la música para cada espectáculo está compuesto de guitarra, bajo, teclados y batería. Además, hay señales VT y elementos pregrabados desde disco duro: introducciones, partes orquestales, metales y voces de acompañamiento. Por todo ello, el requisito fundamental de la consola de sala y de monitorización es la flexibilidad.

Esto se logra mediante la incorporación de una Yamaha PM5DRH y de la nueva extensión para montaje en rack DSP5D en los puestos de sonido de sala y monitorización, proporcionados por Wigwam Hire.

Tanto el ingeniero de sonido de sala, Nigel Fogg, como el ingeniero de monitorización, James Baker, son expertos usuarios de la PM5D. Esta es la tercera gira de X Factor en la que participa Nigel (aunque las mezclas de las anteriores ediciones las realizó en una plaza analógica), mientras que para James ésta es la primera vez que participa en X Factor.

“Debido a la cantidad de artistas y a la rapidez con la que se producen los relevos entre los mismos, la tarea puede resultar muy compleja. Por ello, pensamos que la mejor manera de abordarla era no complicar demasiado el directo”, dice Nigel.

“El tiempo entre actuaciones es realmente corto”, añade James. “Hay un segmento VT entre cada una de ellas, con una duración de entre 40 segundos y un minuto, por lo que no hay mucho tiempo para modificar los ajustes. A ello se suma que los primeros cuatro artistas solo interpretan dos canciones cada uno. Entonces, cuando estás en el calor de la actuación en el escenario, ya ha llegado el final de la misma. Por tanto, la simplificación del proceso al máximo resultaba esencial”.

Nigel y James debían mostrar un alto nivel de habilidad, dado que el tiempo para el ensayo técnico era corto y sólo contaban con un día para los ensayos de producción con los artistas. Pero la facilidad de programación de la PM5D garantizaba que no se produjese ningún impacto negativo en los primeros días de la propia gira.

“La posibilidad de guardar canciones como escenas para recuperarlas inmediatamente es fantástica. Agiliza las cosas enormemente”, señala Nigel. “La recuperación de la configuración se puede aplicar a los 10 canales de micrófonos. Nosotros guardábamos los distintos ajustes de ecualización y de deslizadores de cada escena. Guardaba cada canción como una escena, mientras James hacía lo propio con cada artista. Al final de cada canción, avanzo de escena y James hace lo mismo entre cada actuación. Es muy sencillo y, naturalmente, no se puede hacer con una consola analógica.

“Las escenas ayudan también con el plató, porque todo es sorprendentemente variado”, añade James. “Tienes un número muy roquero seguido de otro muy tranquilo y suave, por lo que el hecho de que Nigel pueda avanzar y cambiar todos los ajustes de ecualización y efectos facilita mucho las cosas”.

En el escenario, el equipo de monitorización consta de monitores inalámbricos estéreo y un subwoofer para cada músico, mientras que los cantantes están provistos de cuñas de escenario, rellenos laterales montados y un par de rellenos de fondo de escena (para el momento en que entra cada uno de ellos, lo que hacen a través de un par de “puertas” de pantalla LED).

“También pongo a funcionar algunos micrófonos de ambiente en todas las 24 mezclas de monitorización”, dice James. “Como ha dicho Nigel, poder guardar todo es fantástico. Al día siguiente, tanto si estás en el mismo lugar como en otro recinto, lo único que tengo que hacer es cargar los ajustes y volver a ecualizar las cuñas para la sala. Esto agiliza el trabajo de ambos. También almaceno todo en la tarjeta PCMCIA”.

Naturalmente, la capacidad de la PM5D de recuperar de forma instantánea los ajustes de canales de los distintos artistas también implica que un espectáculo que presenta a 21 cantantes diferentes puede llevarse a cabo con sólo 10 canales de micrófonos inalámbricos, con lo que se ahorra en la logística de mantener en funcionamiento muchos canales de radio y en el presupuesto de la gira.

Y, a propósito de presupuesto, las consolas de Yamaha también contribuyen a maximizar lo ingresos por otras vías.

“Estamos utilizando solamente los efectos integrados y funcionan perfectamente”, afirma Nigel. “Durante la última gira utilicé una consola analógica con ala de extensión, y soportes de compresores y ecualizadores, que ocupaban un montón de espacio. Gracias a la PM5D podemos ser más compactos y de ese modo el local contar con más localidades para vender, lo que siempre agrada a los organizadores”.

“Además de todo esto, se reduce la necesidad de espacio en el camión”, apunta James. “A pesar de que es una gira por los más grandes estadios, la totalidad del equipo de sonido cabe en un único camión”.

Quizás la prueba más dura para el personal de equipo y sonido, por no hablar de la tolerancia de los espectadores, fue la sección del espectáculo en que cuatro de los tristemente célebres participantes en las audiciones (los que se hicieron famosos en el espectáculo televisivo por su carencia inherente de entonación) interpretaban una canción durante el mismo.

James sonríe con ironía. “Tienes que recordar que, finalmente, aunque los músicos de la banda son profesionales, los cantantes son aficionados y, si complicamos demasiado las cosas, terminamos cavando nuestra propia fosa”, afirma.

“Hay un par de cantantes que cuentan con experiencia y que se han adaptado bien, por lo que la técnica de su micrófono es correcta. Pero el resto no está acostumbrado a este tipo de experiencia, aunque están aprendiendo. Para ellos es un proceso de aprendizaje, por lo que es mejor para todo el mundo hacer las cosas sin complicaciones. Hay que recordarles que deben quedarse delante del micrófono porque, si se alejan una pulgadas hacia atrás para cantar, empieza a circular un montón de aire por el micrófono. Y, claro está, si ese es el caso, no voy a subir las cuñas”.

Nigel añade: “Como decimos, la cuestión es que el espectáculo avanza de forma constante y rápida. No hay tiempo para ser tiquismiquis con las cosas. Simplemente, tienes que hacer que todo suene realmente bien y poder moverte a un ritmo rápido”.