Diseñado en la década de los 60 y construido en la de los 70, el Centro Barbican fue inaugurado el 3 de marzo de 1982 por Su Majestad la Reina Isabel II, que lo describió como "una de las maravillas del mundo moderno", Financiado y gestionado por la Corporación de Londres, que es también su propietaria y tercer patrocinador de las artes en el Reino Unido, fue construido como un "regalo de la ciudad a la nación" con un coste histórico de 161 millones de libras, que hoy equivaldrían a casi 400 millones.
Desde 1998, el Barbican se ha convertido en unos de los promotores más importantes del teatro internacional en el Reino Unido a través de su programa BITE (Barbican International Theatre Events, teatro internacional en el Barbican). Aunque inicialmente la temporada duraba seis meses al año, en el verano de 2002 y tras el traslado de la compañía residente, la Royal Shakespeare Company, a su nueva sede en Stratford, pasó a convertirse en un programa de todo el año.
Durante 34 semanas al año, el teatro Barbican con sus 1.100 butacas y su diminuto vecino, el "Pit Theatre", reciben a importantes compañías internacionales de teatro y danza, dedicando el resto del calendario a eventos educativos y de la corporación. Durante los últimos cinco años, el departamento de sonido ha tenido que reinventarse a sí mismo y las necesidades de equipamiento del teatro han cambiado drásticamente para hacer frente a las necesidades de representaciones tan diversas, explica Steff Langley, Responsable técnico.

“El equipo original se adquirió para la Royal Shakespeare Company y satisfacía unas necesidades muy concretas. Ahora tenemos representaciones de teatro, ópera, danza, pantomima, incluso espectáculos con marionetas. No sólo necesitamos un sistema de PA (megafonía) de vanguardia, sino que también tenemos que ofrecer una completa selección de consolas de mezclas, micrófonos inalámbricos y equipos externos para uso de los distintos ingenieros. El cambio rápido entre las distintas representaciones significa que, a diferencia del West End, no disponemos de tiempo para alquilar los equipos, así que tenemos que contar con todas las opciones en el centro. La clave es tener el equipo suficiente a mano para poder disponer de él rápidamente”.
Las últimas ediciones de la lista de equipamiento del Barbican han incluido una consola de mezclas Yamaha M7CL-48 y 01V96, así como un par de sistemas de mezclas Yamaha DME64N.
“Nuestro sistema de distribución tenía unos 15 años y estaba "muriendo" lentamente, por lo que buscábamos un sustituto digital. El sistema DME64N tiene potencial para una enorme variedad de usos gracias a sus prestaciones integradas. Actualmente lo utilizamos como matriz conmutable 40 x 32 para E/S analógica y AES/EBU. Una ventaja del equipo de Yamaha es que las tarjetas de E/S opcionales son intercambiables, así que estoy haciéndome con una colección que podamos utilizar en los DME o en los nuevos mezcladores cuando tengamos que hacerlo”.
El Barbican ha optado por desarrollar una forma completamente nueva de trabajar y una infraestructura que le permite hacer frente a las necesidades de las distintas compañías que lo visitan. Actualmente, reservan representaciones con tres años de antelación, tienen el 2007 completo y casi dos tercios del 2008.
Para obtener más información, visite www.barbican.org.uk