Situado en pleno centro de la capital de Suecia, el Stockholm Stadsteatern (Teatro Municipal) es un importante escenario para las artes de la interpretación del país.
Las estadísticas del Stadsteatern son realmente impresionantes. El complejo cuenta con ocho espacios de interpretación, siete de ellos en el propio teatro y otro a corta distancia. Acoge aproximadamente 40 representaciones a la semana, con un asistencia anual de medio millón de personas. También se representa una media de 35 producciones nuevas al año, y el teatro da empleo a más de una docena de ingenieros de sonido profesionales, así como a varios ingenieros que trabajan en el departamento de sonido.
Las producciones del Stadsteatern abarcan desde obras dramáticas (un ejemplo reciente, "Dreamplay", inició una gira mundial tras su presentación en Estocolmo), musicales, obras de Shakespeare, producciones de danza y teatro de títeres, hasta piezas cortas y espectáculos dirigidos específicamente al público que almuerza en la cafetería del teatro a la hora de la comida (conocida como "teatro-comedor"), e incluso obras para niños de entre 6 y 12 meses de edad.
Con semejante diversidad y número de producciones, el Stadsteatern necesita un sistema de refuerzo de sonido que sea sumamente versátil. Por ello, no es de extrañar que optase por equipos de sonido Yamaha.
Desde 2001, en los siete locales "internos" se han ido instalando progresivamente 14 sistemas de mezclas digitales Yamaha DME32, 36 amplificadores PC4800N, 30 PC4801N, 16 PC9500N y 11 PC9501N, así como siete mesas de mezclas Yamaha (dos DM2000, cuatro DM1000 y una 02R96V2).
En 2005 se inauguró la sala "satélite" de Skärholmen, a 10 minutos del centro de la ciudad, y se aprovechó la oportunidad para equiparla con equipos Yamaha y también para modernizar partes de la instalación existente. Se han añadido tres sistemas DME24N y dos DME64N a la instalación.
Ola Hellmark, responsable del departamento de sonido y vídeo del Stadsteatern, explicó por qué se han convertido los equipos Yamaha en una parte tan esencial del complejo:
"Yamaha ofrecía una combinación de alto nivel de servicio, garantías de larga duración y excelente calidad de sonido", señaló. "También tuvimos en cuenta la estabilidad eléctrica y mecánica, el valor de CMRR, los niveles del sonido generado por los ventiladores de los equipos y las posibilidades de monitorización/control remoto cuando sometimos a prueba los amplificadores de las diferentes marcas. Los precios de Yamaha también son muy competitivos."
Los sistemas de mezclas digitales son una parte absolutamente esencial de la instalación del Stadsteatern. Ola explicó su uso: "El gran número de salidas supone una ventaja enorme", afirmó.
"En primer lugar, necesitábamos las mismas opciones de salida que las que ofrece un sistema PA normal para aplicaciones en directo, como varias salidas de sala, salidas de monitor para músicos, actores, cantantes, etc. Además, utilizamos diversos altavoces en el escenario para efectos de sonido que dependen de la directividad y sonidos que literalmente deben percibirse a distancia."
"Por último, el sonido envolvente en las salas más grandes no es de 5:1 o 6:1. Tenemos muchos altavoces alimentados individualmente o en parejas. Para ofrecer al público una ilusión audible convincente de un avión que vuela a través de la sala se necesita un sistema de mezclas de alta calidad, muchos altavoces, tiempo para programación y un ingeniero de sonido cualificado. El procesador DME es versátil, fiable y muy fácil de programar."
Siguió explicando: "Los procesadores DME tienen lo que llamamos características de los huevos Kinder: son al mismo tiempo un sistema de conexión, una potente herramienta de DSP y un procesador de altavoces. Están instalados en todas nuestras salas, por lo que a los ingenieros de sonido les resulta muy fácil trabajar en diferentes ubicaciones. También nos permiten disponer de dispositivos de reserva adaptados a todas las salas."
Tras una pausa, añadió con una sonrisa: "¡Es una expresión típica del país que ha producido IKEA!"

Una de las características únicas del Stadsteatern es que, en función del éxito y la popularidad de un espectáculo, se puede trasladar de una sala a otra. Los Yamaha DME permiten transferir los datos fácilmente de una sala a otra, e incluso producciones con una configuración de sonido envolvente compleja se pueden trasladar con un esfuerzo mínimo.
Además de las ventajas que ofrecen los sistemas DME, Ola reconoce la utilidad de disponer de un sistema integrado de productos del mismo fabricante.
"Una gran ventaja de utilizar una gama Yamaha formada por mesas de mezclas y procesadores DME es la disponibilidad de ranuras mini-YGDAI comunes en los paneles posteriores", manifestó. "Esto permite reducir o aumentar la escala del sistema y facilita el traslado de los equipos entre ubicaciones, por ejemplo, sin tener que preocuparnos de la disponibilidad de conectores AES/EBU o ADAT. También utilizamos el sistema de mezcla de monitorización Aviom Pro16, y es muy fácil conectarlo gracias al sistema de ranuras. Utilizamos los sistemas DM2000, DM1000 y 02R96, y su rendimiento es extraordinario."
A Ola le gustaría que las versiones futuras de la tecnología DME incorporasen determinadas funciones (una pantalla más grande, por ejemplo), pero no dudó en expresar su admiración por la tecnología. A ello contribuye la excelente relación que mantiene con la organización de Yamaha en Escandinavia:
"Yamaha Scandinavia ha realizado un gran esfuerzo por contratar a los mejores ingenieros de servicio de Estocolmo y trabajar con proveedores de primera, y siempre intenta ayudarnos cuando tenemos necesidades urgentes", y añadió con una sonrisa: "Sí, hemos hecho el experimento poco recomendable de derramar una taza de café encima de la consola..."
"También prestan atención a la manera en que utilizamos los equipos y a las funciones que necesitamos. El director de ventas Tomas Nylén nos visita a menudo para asegurar que todo marcha a la perfección. Es algo que agradecemos y nos resulta esencial."
"En general, la asistencia es muy superior a la que solemos recibir y la arquitectura de los sistemas DME es muy potente y fiable", concluyó Ola. "En un teatro con varias salas y diferentes necesidades, es difícil imaginar una solución mejor."