Yamaha ayuda al legendario teatro de la ópera a alcanzar la nota más alta


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Reforzar el sonido de la ópera y de la música clásica sigue siento todavía un tema bastante espinoso para muchos aficionados a este arte. Por eso, ¿cómo se plantearía reforzar el sonido con la máxima calidad en uno de los centros operísticos con más historia y con una arquitectura más delicada del mundo? Puede pedir ayuda a Yamaha.

El teatro La Scala de Milán, con una antigüedad de 230 años, es sinónimo de excelencia y esplendor en el mundo de la ópera, que agota las entradas para sus espectáculos con meses de adelanto y que marca el nivel mundial del género.

Pero las producciones modernas esperan medios modernos, razón por la que se ha sometido el edificio a una amplia reconstrucción que ha durado dos años, con un coste de 75 millones de euros, y que ha transformado las instalaciones del teatro y ha añadido una importante mejora Yamaha en su sistema de sonido.

”No obstante, este no es el típico teatro donde se decide mejorar algo y te limitas a colocar un par de sistemas en línea,” afirma Nicola Urru, el director de medios audiovisuales del teatro de la ópera. “Hay muchos aspectos que deben tenerse en cuenta: arquitectónicos, históricos, musicales y políticos.”

Urru mantiene una larga asociación con Yamaha, que se remonta a su primer contacto con la PM1D en una gira por Japón. Tras ella, en 2003 convenció a la dirección del local para invertir en una PM1D de 96 canales, instalada ahora en un equipo audiovisual totalmente reconstruido, a muchos cientos de metros del auditorio.


Las DME24N y los amplificadores XP de Yamaha son el corazon de una instalacion única

“La mesa se dedica al espectáculo, pero su función concreta depende de la producción,” explica Urru. “Está conectada con todos los micrófonos y se utiliza para procesar efectos especiales concretos. Pero en algunas producciones es posible que los cantantes solo necesiten solo ampliar el sonido si cuando empiezan a cantar están fuera del escenario; en otras óperas es posible que no necesiten esa ampliación en absoluto. Hay que analizar todo para cada caso concreto.”

“En el pasado, el teatro solía alquilar el equipo de sonido que necesitaba y cuando lo necesitaba”, añade Nicola Zucchino, ingeniero de ventas de la división de sonido comercial de Yamaha Musica Italia. “Poco a poco estamos cambiando esa mentalidad, pero la naturaleza del teatro es tal que no puedes limitarte a colocar un equipo cualquiera. La Scala tiene su propio equipo de instalación, y se necesitan varios niveles de aprobación antes de hacer nada. Se necesita aprobación para cada cable que se ponga.”

Como parte de la última actualización, el local ha visto la instalación de un refuerzo adicional del sonido en el auditorio, que incluye tres pares de IF2205 de la serie Installation, pintados en blanco, colocados verticalmente a cada lado del proscenio, con subwoofers IS1118 y amplificadores XP2500 y XP7000. Un sistema de mezclas digitales DME24N actúa como un complejo separador de frecuencias.

“Aquí todo tiene que pasar muy desapercibido,” afirma Zucchino. “Necesitamos un permiso especial para colocar los altavoces IF entre el proscenio y la pared de madera contigua, y La Scala insistió en que el acabado de los altavoces fuera blanco.

“La solución tiene un tamaño pequeño, pero una gran capacidad. No hay que olvidar que el rango dinámico de una representación operística u orquestal está entre 50 y 100 dB, mucho mayor que el de un típico concierto de rock. El sistema tiene que adaptarse a eso.”


Los IF2205 pintados de blanco garantizan que los altavoces combinan con el histórico arco proscenio.

También se diseñó una nueva posición para el sonido de sala en el vestíbulo, desde el que una consola LS9 de 32 canales actúa como subunidad de mezclas para el sonido de las cuerdas y para el peculiar órgano del teatro, un órgano electrónico con aspecto antiguo colocado en una de las salas de ensayo, en la zona tras el escenario.

La potencia de procesamiento de señales de la DME24N se utilizaba para crear diferentes EQ y efectos para cada sonido del órgano, y el sonido procesado se transmitía a un par de altavoces IF2115-64, dirigidos hacia la parte de atrás del escenario, de tal forma que el sonido rebota en el pared y vuelve al auditorio, simulando el efecto que un auténtico órgano tendría en los intérpretes y el público.

“Es el tipo de solución que nuestra relación con La Scala nos permite desarrollar” añade Marco Papini, director comercial de Yamaha Musica Italia. “Vemos un gran paralelismo entre el uso que el teatro hace habitualmente de la tecnología de sonido digital y nuestra propia diversificación hacia una colaboración estrecha en proyectos de sonido digital.”

Como afirma Nicola Urru: “Todos los que componemos el equipo audiovisual somos músicos. Si no fuera así, no estaríamos trabajando aquí. Por eso, es estupendo tener una relación con una empresa que ofrece no solo respuestas concretas a nuestros problemas de sonido, sino que también sabe de música.”


Descarga: Yamaha Commercial Audio Inside Story (pdf, 1.29 MB)