Un Kurhaus digital


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La solución de Yamaha para una sala multifuncional de estilo Liberty

En Corso Libertà, una de las principales arterias del centro de la ciudad italiana de Merano, en el norte del país, la mirada de los visitantes se ve inmediatamente atraída por la asombrosa fachada del Kurhaus, un edificio típico de las ciudades balneario de Mitteleuropa, cuya finalidad original era la de servir de alojamiento a los turistas que a él acudían en busca de tratamiento o placer.

Diseñado en 1873 por el arquitecto Josef Czerny, el día de su inauguración se encendieron no menos de 120 lámparas de gas, las cuales serían sustituidas en 1897, con la llegada de la electricidad. Posteriormente, el arquitecto vienés Friedrich Ohmann llevó a cabo un reacondicionamiento general del edificio que le permitiera ofrecer espacios para conciertos, banquetes, conferencias, bailes y otros eventos. De este modo, el Kurhaus fue reinaugurado en 1914, con la adición de la gran sala llamada Kursaal y de la “Rotunda”, y pasó a convertirse en el edificio de estilo historicista más atractivo de la zona alpina de Italia. El Kursaal, una sala de estilo Liberty con 655 metros cuadrados y capacidad para acoger a un millar de personas, ha sido sometido recientemente a trabajos de modernización técnica para dar el salto definitivo a la era digital, con la instalación de un sistema de sonido que cubre las necesidades heterogéneas de los diversos tipos de eventos que ofrece su programa.

Matteo Coppe, propietario de Audiotek, una empresa especializada en consultoría e instalación de audio, vídeo e iluminación de Pineta di Laives (Bolzano), era el encargado de la delicada tarea de diseñar e instalar el sistema. Según explicaba: “El 90% de los eventos que se organizan en la sala necesitan un refuerzo del sonido de la voz (presentaciones, desfiles de moda o concursos, entre otros). Por tanto, este era un factor esencial, pero también era necesario amplificar música grabada y que, en el futuro, se pudiesen organizar conciertos de pequeñas formaciones de música clásica y de jazz. Tanto como garantizar la máxima calidad del sonido, también formaba parte del proyecto que las cajas fuesen extremadamente compactas”.

Trabajando en estrecha colaboración con Yamaha Commercial Audio Italia, llegamos a una solución que solventaba los problemas acústicos del recinto, causados por la gran cantidad de brillos y por las muchas superficies reflectantes. Se decidió adoptar un sistema de fuentes fijas, con cajas de retardo dirigidas y ajustadas con mucha precisión en el patio de butacas y en los dos amplios palcos de platea. Las cajas de altavoces que se utilizaron pertenecían todas a la serie Installation. El sistema fue calibrado y puesto a punto por Coppe con Fabrizio Dall’Oca, responsable de las obras del proyecto por parte de la dirección de la Kurhaus.

La parte principal del recinto está equipada con un “frente” constituido por dos IF2208 montados en las columnas junto al escenario y dos subwoofers IS1118 de suelo, mientras que la configuración de retardo está formada por tres pares de cajas IF2108 montadas en las otras columnas que recorren la sala. Para garantizar un mínimo impacto de la instalación, se emplearon las antiguas conducciones en las tiradas de cable nuevo, tras haber retirado no menos de siete cargas de palet de cableado viejo.

Los palcos de platea principales tienen también un sistema frontal (un par de IF2108) y dos pares de altavoces de retardo IF2205, en este caso dirigidos hacia fuera y ligeramente inclinados hacia abajo para lograr una cobertura óptima.

Además de estas dos zonas principales, cuando es necesario se instalan otros dos IF2205 (el modelo más pequeño de la serie Installation) en la guía lateral de otro palco más pequeño, bajo la sala de control, al final de la sala.

La sala de control está dominada por una consola de mezclas digital Yamaha M7CL, pero hay puntos de conexión en otros lugares estratégicos (por ejemplo, en una pequeña trampilla en el suelo del centro de la sala y en el palco pequeño bajo la sala de control), lo que permite mover la consola cuando ello es necesario. Coppe señala: “También instalamos un punto de acceso inalámbrico, de manera que el operador pueda controlar el M7CL desde cualquier lugar del recinto mediante un Tablet PC, y ajustar de este modo el volumen y el sonido de acuerdo a los diferentes requisitos de cada evento. Esto es muy útil a la hora de instalar y poner a punto los micrófonos del escenario”.

Coppe se extiende en la descripción detallada del sistema, y añade: “Desde la consola se envían seis señales a través de EtherSound a un sistema Yamaha DME64N, en las cuales se utilizan 24 salidas, garantizando de este modo una excelente flexibilidad del control. Para cada salida, programamos el DSP con un procesador de altavoces, un retardo y un EQ gráfico de 32 bandas en el L-R principal del sistema, para asegurar que las líneas de retardo están puestas en fase, así como para ecualizar las líneas únicas y la totalidad del sistema”.

En el escenario, un bastidor instalado en los laterales está equipado con tres Yamaha AD8HR (preamplificadores de micrófono por control remoto de ocho canales). Herederos de la calidad del sonido del PM5000, estos preamplificadores están provistos de un convertidor AD de 24 bits y 96 kHz, que permite controlar la ganancia y la alimentación phantom directamente desde la consola. Gracias a una interfaz de audio para red NAI48-ES, se pueden enrutar hasta 48 canales a través de EtherSound hacia y desde la sala de control con un único cable CAT5.

Coppe añade: “En el escenario, hay también cuatro monitores IF2108 y dos IF2205 con función de relleno, colocados en el frente del escenario para cubrir las filas delanteras de las butacas centrales, que no estaban cubiertas por los altavoces principales”.

En la central eléctrica, el bastidor del amplificador dispone de diez unidades Yamaha, entre las que se incluyen tres modelos de la serie PC: PC3301N para el IF2208 frontal, PC6501N para los subwoofers y seis PC2001N, que proporcionan energía a las cajas de retardo y a los monitores del escenario. Hay también dos XM 4180 (amplificadores de potencia con cuatro canales de 180 W cada uno), utilizados con el IF2205 en el palco. En la parte superior del bastidor, un pequeño panel de control CP4SF (activación y desactivación, y volumen) facilita a los usuarios con menos experiencia un control inmediato de los palcos pequeños y grandes, así como de los altavoces de relleno.

Además de su trabajo como integrador e instalador de sistemas, dentro del cual recientemente ha inaugurado el equipamiento de una sala de espectáculos en Bolzano, Coppe es también muy conocido por su trabajo como ingeniero de sonido directo en algunos de los festivales de jazz más prestigiosos de Italia. Por tanto, su elección de cajas de altavoces de la serie Installation estaba basada en una sólida experiencia. Él mismo explica: “Para someterlos a prueba, los utilicé en varios conciertos de pequeña envergadura y comprobé que sonaban muy bien, sobre todo el IF2208. Tuve una impresión excelente desde la primera vez que los escuché: pegaban fuerte, con un sonido limpio y lleno de dinámica. Incluso los subwoofers. Además, como están disponibles también en color blanco, en la Kursaal resultan tan discretos que, cuando finalizaron los trabajos, las primeras personas que entraban en la sala me preguntaban cuándo iba a montar las cajas; pero las cajas ya estaban allí.