Cuando se emprendió la gran reforma al club de jazz londinense Ronnie Scott, famoso en todo el mundo, se hizo con el difícil objetivo de garantizar que el club estaría perfectamente equipado para satisfacer los sofisticados gustos de los aficionados a la música de hoy en día, pero sin que ello supusiera ningún riesgo para su largo y distinguido legado.
El renovado club ofrece una gran variedad de novedades en sus tres plantas, con un interior totalmente rediseñado que dispone de una nueva zona para el bar, a la derecha del escenario, un bar exclusivo para miembros en la planta superior, un nuevo menú y acceso para discapacitados.
Y, lo más importante, se sometió el sistema de sonido a una necesaria y exhaustiva puesta a punto. Una parte esencial fue garantizar que el sistema ofrecería los medios y la flexibilidad que exigen los ingenieros de sonido, pero sin arriesgar por ello la calidad y la “calidez” del sonido que su larga trayectoria como un club jazz de la máxima calidad requiere.
Por tanto, la opción perfecta para este local reformado era una consola M7CL de Yamaha de 48 canales para el sonido de sala. Reconocida por su facilidad de uso y con todas las ventajas de las consolas digitales, pero manteniendo a la vez calidad y la “calidez” del sonido, la M7CL ha contado con la aprobación total de Danny Kissane, el ingeniero de sonido del Ronnie Scott.
“Creo que la M7CL es una mesa muy versátil que satisface las necesidades del Ronnie Scotts,” afirma Danny. “Su tamaño compacto y su facilidad de uso son tan sólo dos de sus grandes prestaciones. También me gusta su disposición, porque te permite trabajar de forma muy similar a como lo harías con una consola analógica.”
La intuitiva superficie de trabajo de la M7CL encaja perfectamente con la nueva política de contratación posterior a la reforma del Ronnie Scott. Según esta política, se contratará a los artistas para periodos más breves que antes, cuando la norma era que actuaran durante toda una semana o más.
“Es verdaderamente fácil de enseñar, lo que hace que resulte increíblemente fácil para los ingenieros que cambian con frecuencia de local,” afirma Danny. “Su capacidad para poner monitores y auxiliares en los faders es de gran ayuda y también prefiero que los preamplificadores estén en la consola para los grupos que tocan “funky”. Además, el sonido es estupendo.”
Por supuesto, el sonido es lo esencial en un club histórico como éste y parece que todo el mundo está contento con el nuevo equipo: “Todos parecen encantados,” dice Danny. “El público ha comentado que el sonido ha mejorado desde la reforma y sin duda la mesa ha contribuido a ello.”