Yamaha lleva el sonido más sofisticado al histórico Bosbaan


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Distribuir sonido de alta calidad en un recinto exterior de más de 2200 m por 118 m es tremendamente difícil. Pero resulta mucho menos problemático desde la llegada del audio digital. Recientemente, la necesidad de sustituir el antiguo sistema de audio (más de 20 años de antigüedad) en el circuito de remo de Bosbaan, en Ámsterdam, ha permitido a Yamaha demostrar lo que puede hacer un sofisticado sistema digital.

Bosbaan (que significa Circuito del bosque) es el circuito de remo artificial más antiguo del mundo. Fue construido en 1936 y ampliado sucesivamente en 1954 y 2001. En estas instalaciones, propiedad del Dienst Maatschappelijke Ontwikkeling (Departamento de Servicios Sociales) del Ayuntamiento de Ámsterdam, se celebra una gran variedad de actividades de remo, desde competiciones locales hasta internacionales.

Debido a su alto perfil, que suele involucrar transmisiones de radio y televisión, era necesario que el sistema de audio de Bosbaan se ajustase a una gran variedad de usos, incluyendo anuncios comerciales, locución y comentario en directo de los eventos, reproducción de música de fondo y de pinchadiscos, mensajes de evacuación y entrevistas. Además, actúa como portador de las comunicaciones no públicas entre todas las instalaciones del circuito para los responsables de la organización y demás personal.

Diseñado por Eric Mattijsen, de la empresa Audio Electronics Mattijsen BV, de Duivendrecht, el nuevo sistema basado en Cobranet incorpora diversos equipos de Yamaha, incluyendo un sistema de mezcla digital DME64N y dos unidades satélites DME4io-C, además de tarjetas de interfaz MYADDA96 y MY16CII, un preamplificador MLA8 de ocho canales, dos paneles de control CP4SF, dos CP4SW y un ICP-1, y un total de once amplificadores XP7000, XP5000, XP2500 y XH200.

“Distribuidos por todo el circuito contamos con cuatro puntos principales de acceso al sistema. Todos están conectados mediante una red de fibra óptica, totalmente redundante y monitorizada por un identificador operativo de red personalizado”, explica Eric.

“Optamos por un sistema CobraNet con productos de Yamaha debido a la excelente calidad de audio, a su demostrada fiabilidad, a la posibilidad de elección entre diferentes interfaces de la serie MY y a las experiencias altamente positivas que siempre tuvimos con ellos”.

El primero de los cuatro puntos de acceso es la torre de largada. Todas las entradas y salidas locales de audio se alimentan mediante un DME4i/o-C, así como las conexiones de conmutación que se establecen allí. Las entradas de audio incluyen las señales de largada —en sus modalidades de voz en directo y pregrabadas—, así como los anuncios en carrera, como las instrucciones a los regatistas para alinear las canoas. El retorno, a través de fibra óptica, se utiliza para las comunicaciones internas entre este punto y la torre de meta del circuito.

La segunda ubicación importante es la torre de meta. Aquí hay instalado un DME64N que actúa como centro del sistema, conectado a las salidas que alimentan todos los amplificadores Yamaha desde el sistema principal de megafonía, además de las entradas de dispositivos inalámbricos, reproducción, micrófonos, monitorización y comunicaciones.

El control técnico del sistema se realiza desde una torre dedicada con una interfaz personalizada, que permite acceder a todo el software de control de todas las ubicaciones a través de un ordenador de sobremesa remoto o una VLAN. Incluye también la monitorización del estado de prácticamente todos los dispositivos del sistema.

En las proximidades se han instalado un mezclador personalizado y los paneles de control de Yamaha, programados con DME preconfigurados para que el uso del sistema resulte muy sencillo. A través de las entradas/salidas polivalentes (GPIO), todos los deslizadores y conmutadores están conectados al DME, permitiendo el control de las funciones de silenciamiento, volumen y conmutación del software.

“Prestamos especial atención a que todas las E/S, tanto las de audio como de control, fuesen accesibles a través del dominio digital. Esto supone que sea posible controlar a distancia y externamente cada una de las funciones del sistema, sea cual fuere el lugar en que se encuentre el usuario”, prosigue Eric.

El tercer punto principal es el edificio del guardaparque, donde está instalado el segundo DME4i/o-C. La unidad procesa otras entradas y salidas. Su principal función es canalizar las comunicaciones y anuncios no públicos del área de regatas, donde se realizan todos los preparativos, se guardan y pesan los equipos, y se realizan las pruebas de dopaje de los competidores.

Por último, aunque no menos importante, existe una serie adicional de conexiones al sistema desde la torre de meta. Su principal finalidad es permitir la expansión temporal del sistema en caso de eventos más importantes.

“Se trata de un sistema complejo porque tiene que procesar una gran variedad de tipos de entradas y salidas”, comenta Eric.

“Las entradas incluyen los diversos micrófonos dispersos por el recinto (tanto internos como externos), los micrófonos inalámbricos, los reproductores de CD, los reproductores y grabadores de tarjetas Flash, las entradas externas de terceros y varias conexiones para las comunicaciones no públicas a través de dispositivos inalámbricos símplex.

“En cuanto a salidas, hay más de nueve zonas de altavoces, la monitorización de comentarios a través de altavoces y auriculares, y las salidas de grabación para organizaciones como las empresas de radioteledifusión”.

“Desde que lo estrenamos a finales de abril, el nuevo sistema ha sido utilizado en seis importantes regatas nacionales e internacionales, funcionando perfectamente. No hemos recibido más que felicitaciones por su fiabilidad y facilidad de uso, y por la calidad del sonido”, concluye.