Yamaha se hace a la mar


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Sistema PM1D del Costa Concordia

Con sus 112.000 toneladas, 290 metros de largo y capacidad para 3.780 pasajeros, el Costa Concordia, el nuevo buque insignia de Costa Cruceros, es el trasatlántico italiano más grande y el mayor de Europa en cuanto a capacidad se refiere.

Además de sus 1.500 camarotes, tres piscinas, una zona de 2.104 metros cuadrados dedicada al bienestar del cuerpo y una pista de jogging de 170 metros, las trece cubiertas de pasajeros del barco albergan un mínimo de 25 salas de entretenimiento.

Nautilus Entertainment Design (NED) de La Jolla (California) han sido los diseñadores, jefes de proyecto y responsables de la puesta en marcha de los sistemas de entretenimiento locales (LES,Local Entertainment Systems) de las salas, incluido el teatro Atenas de 1.400 butacas.

NED trabajó en estrecha colaboración con HMS Italia, que es el contratista de tecnología de entretenimiento de a bordo y una empresa con experiencia demostrada en el sector. El diseñador de audio del equipo de NED, Alan Edwards, indicó que una de las nuevas prestaciones de un barco de esta categoría es precisamente el uso de un sistema de mezclas digitales Yamaha PM1D en el teatro principal.

Tras haber navegado de niño con sus padres en barcos de la naviera Costa, el interés de Paolo Campanelli por la tecnología de vídeo y televisión de a bordo siguió aumentando mientras estudiaba ingeniería de telecomunicaciones en la universidad, y gradualmente obtuvo sólidos conocimientos y una gran experiencia en la materia. En 1994, se le presentó la oportunidad de formar parte de la plantilla de Costa. Paolo aceptó inmediatamente esta oportunidad de convertir sus sueños en realidad y tras años de trabajo en todas las áreas técnicas de los barcos, ocupa ahora el puesto de Responsable técnico del área de entretenimiento de Costa y tiene a su cargo a todos los técnicos de audio, vídeo e iluminación de la flota "En barcos como el Concordia, tenemos once especialistas: un ingeniero de sonido, un técnico de iluminación, un regidor de escena, un técnico de escena, un ayudante de escena y tres técnicos de sala, así como una persona a cargo de la televisión en la sala de control de transmisión, un ayudante y un DJ", explica Paolo.

Campanelli añadió que entre las innovaciones del Concordia se incluye también una configuración de hardware totalmente automatizada. ”Con sólo pulsar el botón "reproducir" en la máquina de varias pistas de la cabina de control de audio, el ingeniero de sonido activa el procedimiento que, tras realizar una comprobación de todos los componentes del espectáculo, da la orden para iniciarlo. Gracias a esta completa red de automatización, el ingeniero de sonido del teatro Atenas puede concentrarse en la PM1D para ofrecer el mejor sonido posible, según el número de espectadores. Para garantizar la mayor seguridad, el sistema PM1D incluye un sistema DSP doble y, gracias al software PM1D Manager, los espectáculos pueden iniciarse desde un PC en caso de que surjan problemas con la superficie de control".

El programador de audio y diseñador de sonido Corrado Campanelli (hermano de Paolo) lleva varios años trabajando con Costa y su experiencia en el campo del audio profesional incluye los sectores de teledifusión y actuaciones en directo, como él mismo explica, "Empecé a trabajar en barcos como "backliner" a los dieciocho años. Siempre me ha encantado este trabajo y también tengo experiencia en el sector de audio en emisoras de radio FM”.

Tras empezar con barcos más pequeños y sistemas analógicos más sencillos, Costa inició la programación de audio con el Costa Atlantica, el primer barco de la flota que tuvo algún tipo de automatización.

Corrado continúa, “Tratamos de automatizar todas las operaciones mecánicas que se repiten con frecuencia, con la recuperación de instantáneas de escenas, el control del sistema de sonido envolvente "surround" y efectos, etc. Algo tan sencillo como, por ejemplo, silenciar los micrófonos con un código de tiempo para evitar errores humanos y proporcionar al ingeniero de sonido la posibilidad de concentrarse en el sonido real y en la ecualización. Esta es una de las razones por las que decidimos pasarnos al dominio digital con la instalación de un sistema Yamaha PM1D".

En el Concordia, la automatización se ha elevado a la enésima potencia porque cuando se tiene que producir un musical que se mantendrá en escena durante cuatro años y siempre deberá representarse exactamente igual aunque implique a un número considerable de técnicos, hay que establecer un estándar y mantenerlo. El espectáculo no debe sufrir cambio alguno, excepto unos pocos detalles que se dejan deliberadamente bajo control manual como, por ejemplo, la ecualización de las pistas de la música grabada y los micrófonos.

Se prepara una biblioteca y se guarda con el EQ de los canales de los cantantes, que después se recuperará mediante el código de tiempo.

Al principio del espectáculo, se recuperan los ajustes predeterminados y desde ese momento todo se hace de forma manual; hay muchas "variables" durante el espectáculo como, por ejemplo, el número de espectadores, por lo que el sonido de reproducción de las distintas zonas del teatro se controla manualmente. El sistema de sonido del teatro Atenas tiene doce entradas "surround" diferentes, L/C/R, y una entrada para los sub woofers.

Con respecto a la programación del sistema, Corrado se muestra entusiasmado, “Un trabajo fantástico, especialmente en lo que se refiere a la aplicación de patches, porque la consola tiene 96 canales y, como está en un barco, hay que realizar numerosas interconexiones. Por lo tanto, aprovechamos al máximo las ventajas de las funciones de recuperación de la automatización y toda la flexibilidad de un patch totalmente digital”.

Campanelli ya tenía bastante experiencia en varios modelos de la gama de consolas de audio de Yamaha, incluida la PM5D, y en lo que respecta al sistema PM1D, añadió, “Es intuitivo y su programación fue bastante sencilla. Una de las funciones que más utilice fue la recuperación selectiva "Selective Recall" y también opté por aprovechar todas las posibilidades de programación MIDI Out del sistema. Otra función muy útil es la posibilidad de asignar todos los parámetros de los efectos a los ‘codificadores giratorios’ situados en el centro de la superficie de control para disponer de algunos controles ‘físicos’ en vez de utilizar la pantalla o el ratón y el teclado; lo mismo se aplica también para los ecualizadores gráficos, que se pueden insertar en las distintas zonas. En el teatro, hay muchas zonas controladas por matrices y, como tenemos a nuestra disposición una impresionante cantidad de potencia, unos 120.000 vatios de clase C, el ecualizador de gráficos es muy útil y, de nuevo, se puede insertar y asignarlo, y utilizar los deslizadores de DCA como controles del ecualizador de gráficos”.

En lo que se refiere al uso de la función de recuperación selectiva, Campanelli programó la primera escena de los espectáculos de tal forma que recuperase una especie de disposición de todos los efectos, con las bibliotecas de sonido FOH izquierda y derecha, la mezcla inicial de los canales de sonido surround y los micrófonos. “A partir de ese punto y con la función de recuperación selectiva, programé el sistema para que se dejaran de recuperar una serie de parámetros de canales como, por ejemplo, ecualizadores derecho e izquierdo, el ecualizador y los deslizadores de los micrófonos y los envíos auxiliares, gran parte de los cuales se dejan bajo control manual. Utilizamos unos 80 canales para cada espectáculo, por lo que esta función es de importancia vital”.