El programa de televisión informalmente preciso de Renzo Arbore


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Los sistemas PM5D-RH, DM2000V2 y DME64N garantizan la máxima calidad de sonido en el regreso del genial artista a la televisión

Roma – Durante los años, Renzo Arbore, músico afable, líder de banda y artista, ha creado una larga serie de programas de radio y televisión que han ofrecido a los radioyentes y telespectadores italianos algunas de las emisiones más originales de aquel país. Arbore decidió recientemente regresar a la televisión estatal RAI con una serie de programas semanales titulados “Speciale per me” (Especial para mí), con su inconfundible fusión de música swing y ritmos napolitanos, desde un estudio a medio camino entre un pequeño club de jazz de los años sesenta y una reunión con algunos viejos amigos.

"Meno siamo meglio stiamo" (Cuantos menos somos, más nos divertimos) fue el provocador subtítulo del programa, que se emitía alrededor de medianoche cada sábado, pero con la ayuda de algunos de sus viejos amigos y de numerosos invitados conocidos que se alternaban en el escenario del estudio, como Roberto Benigni (presentado por Arbore en uno de sus programas anteriores) y Stefano Bollani, uno de los más grandes pianistas de jazz italianos y europeos, el resultado fue otro éxito para este “maestro” de la televisión.

Aunque en el estudio se respiraba el más puro estilo Arbore (un ambiente agradable, casi familiar, con una interacción constante con el público), entre bastidores había un equipo de profesionales capaces de prestar una asistencia técnica del más alto nivel al presentador del programa y a sus invitados, con los equipos Yamaha suministrados por la empresa de alquiler Audio Uno y confiados a uno de los técnicos e ingenieros más respetados del sector.

Tony Soddu, que ya había trabajado en el pasado con Arbore y con uno de los autores del programa (Gegè Telesforo), ocupó ni más ni menos que tres puestos (diseñador de sonido responsable de todo el sistema de audio, director de escena e ingeniero de sonido). Soddu lo explicó con las siguientes palabras: “Como siempre, a los telespectadores les parece que los programas son realmente informales, casi improvisados, pero Arbore y Telesforo saben exactamente lo que quieren y son muy conscientes de que, a menos que se organice de antemano, el sonido puede causar graves problemas en un programa que es casi completamente musical, y por ello me proporcionaron los datos para diseñar el sistema dos meses antes de que comenzase el trabajo de producción”.

Soddu sugirió a Maurizio Mura (propietario de la empresa de alquiler romana Audio Uno) dos ingenieros que consideraba perfectamente capacitados para trabajar en el programa: Marco Della Torre como ingeniero de controles y Roberto Del Duca para las mezclas de los micrófonos utilizados para voz en el sistema de megafonía del estudio.

No era la primera vez que Della Torre utilizaba una consola PM5D (la versión utilizada en el programa de Arbore era una “RH”, con 48 entradas mono analógicas XLR y preamplificadores de micrófono programables, con un diseño idéntico al de los preamplificadores de la Yamaha PM5000, con 4 entradas estéreo que aceptan una señal de nivel de micrófono), y explicó: “Ya había trabajado en algunos programas aislados, pero no había tenido tiempo de sacar todo el partido de sus memorias, funciones de enrutanamiento, etc. Con Arbore, por fin pude someter a prueba las funciones de la mesa. Había 15 memorias en el escenario y 3 sistemas de monitores inalámbricos preparados para los invitados que los necesitasen.”

Incluso la configuración “residente” era bastante complicada, con un elevado número de músicos y de voces (un total de 10 micrófonos, además del micrófono de Arbore), pero cuando llegaban grupos de invitados o artistas solistas, el escenario se “revolucionaba” por completo.

El escenario del estudio Saxa Rubra donde se grababa el programa contaba, por tanto, con 5 o 6 monitores colocados de acuerdo con las instrucciones de los músicos y cantantes.

Della Torre añadió: “La consola se ve sometida a mayor presión durante los programas en directo, pero resultó muy útil con los tiempos de emisión limitados de “Speciale per me”: si nos decían que teníamos 5 minutos para realizar un cambio en el escenario, había que respetar el plazo.”

Durante los ensayos, Della Torre utilizó la función de vista previa de la consola, que le permitía preparar la siguiente situación mientras actuaba el artista anterior, pero lo que más le gustaba era su flexibilidad. “Con la PM5D, cuando se añadía un micrófono en el último momento, había que dividir una línea hasta dos micrófonos diferentes, o cambiar un micrófono de un envío a otro. Simplemente ajustaba la configuración y después, en el momento oportuno, con una simple recuperación, todo estaba preparado al instante (ecualización, dinámica y efectos). ¡Es una enorme ventaja!”

Soddu explicó que había que tener especial cuidado con el refuerzo del sonido de las voces: “Los altavoces rodeaban por completo el plató circular del programa y estaban "orientados" hacia los micrófonos, una situación muy poco natural, pero era lo que querían los productores”.

Para evitar el riesgo de realimentación, fue necesario crear un sistema “multipunto” con una unidad DME64N para asegurar un control muy preciso de los sistemas de altavoces conectados a la consola Yamaha DM2000V2 controlada por Roberto Del Duca.

Aunque ya había trabajado con una DM2000V2 en numerosas ocasiones en el pasado (con otros artistas italianos de primer nivel y para otros programas) y había comprobado su rendimiento, con sus efectos de 96 kHz, control de equipo integrado, gestión de datos basada en ordenador y en tarjeta de memoria, y un sistema de bus extraordinariamente flexible con aplicación de patches digitales, inserciones y mucho más, esta era la primera vez que Del Duca había utilizado la consola con esta configuración.

Lo explicó de la siguiente manera: ”Utilicé los 24 primeros canales de la mesa, con 12 transmisores de cinturón, 8 micrófonos de mano, las pistas de audio para las imágenes antiguas procedentes de los archivos de la RAI y algunos canales de servicio. Mediante la tarjeta MY16-AE (AES/EBU) de la DM2000V2, las señales se enviaron directamente desde la consola a la unidad DME64N. Con una sola conversión, obtuvimos más ganancia y menos riesgo de realimentación que si hubiésemos utilizado una consola analógica, que habría necesitado dos conversiones. Los 12 envíos auxiliares de la DM2000V2 se conectaron a la unidad DME, que a su vez encaminó la mezcla a todos los altavoces del estudio y, de esta manera, pude subir o bajar el volumen o ecualizar cada altavoz o grupo de altavoces exactamente como lo exigía el diseño de sonido del programa, ¡y en total había 32 altavoces!”

Puesto que el estudio era circular y las personas que hablaban podían encontrarse en cualquier lugar, la posibilidad de ajustar el volumen de cada altavoz tenía una importancia fundamental, y el equipo de sonido pudo así optimizar la configuración y asegurar una excelente inteligibilidad.

Del Duca concluyó con las siguientes palabras: “Gracias a esta solución realmente eficaz, pude mantener los transmisores de cinturón a un volumen que habría sido inconcebible con otro sistema.”