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Sir George Martin y Yamaha contribuyen con un nuevo centro cultural a la regeneración de la isla de Montserrat


El legendario productor Sir George Martin ha liderado un pionero proyecto de regeneración consistente en la construcción del nuevo y vanguardista centro cultural de Montserrat. Este centro se convertirá en un punto de referencia nacional para los isleños y en un centro internacional para la excelencia cultural y la educación.

El centro cultural, que fue concebido tras los devastadores efectos del huracán “Hugo” de 1989, que destruyó el 90% de las infraestructuras de esta isla caribeña, y la erupción del volcán Soufrière Hills seis años más tarde, abrió sus puertas oficialmente en mayo del pasado año.

El amor de Sir George por Montserrat, que se remonta a treinta años atrás, le impulsó a poner en marcha este proyecto. “Visité la isla por primera vez en 1977; su paz y tranquilidad contrastaban vivamente con Londres y los demás centros internacionales de la industria musical”, cuenta. “A los dos años ya habíamos construido Air Studios, lugar en el que se realizó la grabación de muchos álbumes de algunos de los más importantes artistas internacionales a lo largo de los siguientes once años. Tras los espantosos efectos de los desastres naturales, decidimos apoyar a los isleños y a la propia isla mediante la creación de un lugar en el que pudieran reunirse, aprender y revivir su sentido de comunidad”.

La financiación inicial del proyecto se consiguió gracias a la celebración de un festival benéfico plagado de estrellas en el Royal Albert Hall de Londres, en el que actuaron muchos de los artistas que habían grabado en la isla. Se recaudaron más fondos con la venta de 500 litografías numeradas de la partitura de Sir George de la canción “Yesterday” de los Beatles, cada una firmada por él mismo y por Sir Paul McCartney.

El centro cultural de usos múltiples de Montserrat consta del auditorio de 450 localidades Sir George Martin, salas de conferencias, una zona de bar y restaurante, camerinos, salas de ensayo, oficinas y una zona para actuaciones al aire libre. Todos los espacios plantearon importantes retos de sonido al equipo del proyecto.

En los inicios del proyecto, Sir George reclutó al conocido road manager y experto en sonido británico Chris Runciman para la administración del mismo. Así, Chris pudo realizar los cambios de diseño necesarios a medida que la construcción avanzaba. “Se prestó mucha atención a los materiales empleados en el falso techo, el revestimiento del suelo y los asientos a fin de que el sonido de la sala fuera bueno aun estando vacía”, señala. “Cuando llegó la hora de pensar en la instalación, Yamaha fue capaz de proporcionar un material increíble con el que soñaría cualquier responsable de sonido. No tuvimos que acudir a nadie más, ya que Yamaha no tiene rival en este campo”.

Tras las reuniones iniciales entre Nick Cook, responsable de Yamaha Commercial Audio en Gran Bretaña, y Sir George y sus asesores de sonido, estos últimos y el equipo de Commercial Audio comenzaron a trabajar en una solución para los exigentes requisitos de sonido.

“Dada la diversidad de usos del centro, decidimos que la única manera de garantizar la flexibilidad, fiabilidad y calidad de sonido necesarias del sistema era suministrar la solución de sonido completa”, explica Nick Cook. “También éramos conscientes de que éste iba a ser el primer auditorio del mundo en llevar el nombre de Sir George. Además, el sistema tenía que montarse de una forma rápida y fácil y, lo más importante, ser lo suficientemente sencillo como para que cualquier operador no experto pudiera manejarlo”.

Una combinación de iniciativas de recaudación de fondos y de generosas donaciones ajenas hizo que el deseo de Yamaha de ayudar se hiciera realidad mediante el suministro de un equipamiento que no sólo satisfacía las especificaciones, sino que también se mantenía dentro de los límites presupuestarios impuestos. El diseño final del sistema combina un sonido totalmente envolvente y un sistema de mezclas tremendamente flexible.

El centro cultural se ha concebido como un punto de referencia para Montserrat y se ha diseñado para albergar eventos que abarcan desde sesiones parlamentarias, bodas, desfiles de moda, proyecciones cinematográficas y conciertos locales hasta veladas con pinchadiscos y las celebraciones anuales del cumpleaños de la reina. Además, se espera que a él acudan a actuar en acontecimientos benéficos invitados, incluidos músicos famosos en todo el mundo que ya han utilizado los Air Studios Montserrat, y amigos personales de Sir George.

Entre los objetivos más importantes del proyecto se cuentan la educación y la formación, dando a los isleños donde elegir. El director de instalaciones de Commercial Audio, Scott Fraser, que diseñó el sistema de sonido, explica: “Las oportunidades para los jóvenes de la isla son limitadas. El centro les ofrece la posibilidad de aprender acerca del sonido comercial y la iluminación, habilidades que pueden utilizar en su propio beneficio y en el de la isla. Se trataba de dar a Montserrat un empujón, no limosnas”.

Scott sigue explicando: “Para ello teníamos que usar componentes actuales e innovadores en lo que a tecnología de sonido se refiere. Pero al mismo tiempo teníamos que presentar el sistema de una forma que no resultara intimidatoria para unos jóvenes con experiencia limitada en sistemas de sonido comercial. Teníamos que asegurarnos de no montar un sistema que ahuyentara a los novatos pero que, al mismo tiempo, ofreciera la profundidad y versatilidad suficientes para permitir al profesional sentirse cómodo y no frustrado por alguna carencia. Fue un reto descomunal”.

Para satisfacer estas exigencias, Scott diseñó un completo sistema altamente configurable pero con una serie de escenas predefinidas fácilmente intercambiables adecuadas a la mayoría de las aplicaciones.

El núcleo del sistema está formado por un par de sistemas de mezclas digitales Yamaha DME64N equipados con una combinación de cuatro tarjetas analógicas MY8-ADDA96 de 8 salidas y 8 entradas, tres tarjetas analógicas MY8-DA96 de 8 salidas y una tarjeta analógica MY8-AD96 de 8 entradas.

La mezcla de sonido de sala y monitores se efectúa en una consola digital M7CL-48, con una tarjeta MY8-ADDA96 para las inserciones analógicas opcionales de 8 entradas y 8 salidas.

El sistema principal izquierda/derecha se compone de tres altavoces de medios y agudos IF2115/64 de la serie I, dos subwoofers IS1218 y un subwoofer IS1118 por lateral. Un par de IF2112/64 actúan como retardos principales de sala, mientras que se emplean seis IF2108 como cajas de relleno encima y debajo del palco. La amplificación se consigue gracias a cuatro T5n, tres PC2001N, un PC6501N y un PC9501N.

El sistema de sonido envolvente se compone de más altavoces: seis IF2208, cuatro IF2112/AS y un par de IF2108 alimentados por cuatro PC2001n y un par de PC6501N.

Por último, Yamaha ha proporcionado siete altavoces de medios y agudos IF2112/AS y un subwoofer IS1118 para la monitorización del escenario alimentados por cuatro amplificadores PC9501N.

Deberes
Una vez transportado todo el equipamiento a la sala (una tarea nada sencilla), el siguiente reto fue instalarlo. No había falta de personal dispuesto a ayudar, aunque, al carecer la mayoría de la experiencia necesaria, el tiempo dedicado al estudio de los manuales de Yamaha resultó vital.

“Skype es fantástico”, dice Scott. “No estoy seguro de que la instalación hubiera podido llevarse a cabo sin él, dado que las distancias implicaban que yo no pudiera aparecer por allí con la frecuencia necesaria una vez iniciada la instalación”.

El equipo de Montserrat dedicó varios días a la lectura de los manuales a fin de familiarizarse completamente con todo el equipamiento, su montaje y el funcionamiento del sistema. “Si en el Reino Unido se hicieran tantos deberes como estas personas hicieron, la media de instalaciones en el país podría ser mucho mayor”, añade Scott, con una sonrisa irónica. Para complementar al equipo local dirigido por Dave Williams, se reclutó a varios voluntarios británicos entre los que se encontraban Dave Harries y Dave Black, que ya venía participando desde el principio y que había trabajado con Chris en la instalación del sistema de iluminación antes de la llegada del kit de Yamaha.

A pesar de que el centro está construido en hormigón en su mayor parte, el hecho de que Chris Runciman hubiera instalado un techo tratado acústicamente supuso que muchos de los potenciales problemas acústicos jamás llegaran a materializarse. Así, con el sistema instalado con éxito, comenzó la fase de prueba con un par de noches de formación para los ingenieros locales. El equipamiento de Yamaha demostró de inmediato su fiabilidad, funcionando perfectamente y superando las expectativas del equipo del centro.

“Cuando se puso en marcha el sistema de sonido, no pude por menos que sonreír”, cuenta Chris. “Funcionaba estupendamente; tal y como se prometía en el kit”.

Y añade Scott: “Suena muy fuerte, alcanza una media de 104 dB en la parte posterior de la posición de mezcla de la sala, con picos de +18 dB por encima de la media, y eso dejando un margen de 6 dB en el sistema”.

“Al principio preocupaba el hecho de que las instalaciones no contaran con aire acondicionado”, continúa, “pero tuvimos el sistema completo en funcionamiento durante ocho horas un día con una temperatura ambiente a la sombra superior a los 32º C y, aunque los amplificadores estaban calientes al tacto, seguían funcionando sin problemas dentro de su intervalo seguro de temperatura (zona verde). ¡El único afectado por el calor fui yo!”

Con respecto a la versatilidad, muchas de las tareas para las que el sistema está configurado no serían posibles con una consola analógica ni, de hecho, con muchas de las demás consolas digitales.

En la actualidad, los viernes y los sábados se dedican a sesiones de cine: para el sistema envolvente 5.1, el sonido de un reproductor de DVD decodificado pasa a los canales 33-38. A continuación, los canales individuales se enrutan directamente a los envíos de matrices de la mesa – no a través de buses- y a continuación a las salidas de la M7CL, que a su vez van al DME64N y son procesados desde una mezcla 5.1 estándar a una matriz mucho mayor para facilitar el tamaño de la sala. Sin embargo, cuando se selecciona la escena “Concierto”, se utilizan las mismas salidas de la M7CL como envíos de monitor.

Esta flexibilidad y facilidad de uso garantizan que no sea necesaria la presencia de un ingeniero de sonido con formación durante las proyecciones cinematográficas. El diseño del sistema permite que pueda ser utilizado por usuarios con distintos niveles de formación.

“En la M7CL hemos configurado tres niveles de usuario”, explica Scott. “ El primero es un nivel de invitado, que permite la recuperación de escenas y ofrece una capacidad de edición limitada. El segundo es el “nivel de concierto”, que permite recuperar escenas y guardar escenas propias, pero no modificar las asignaciones de salida, etc. Por último, el nivel Administrador permite hacer lo que se desee. El acceso a cada nivel se realiza por medio de una combinación de contraseña y/o clave USB”.

Todos los implicados están realmente orgullosos de lo que se ha conseguido en el centro; se ha creado un edificio con el que antes no podía ni soñarse en pleno centro de la comunidad de Montserrat que servirá de punto de referencia para los isleños.

Chris Runciman comenta: “El sistema Yamaha es la guinda del pastel. Jamás me imaginé que la sala tendría un aspecto y un sonido tan magníficos. En este edificio hemos dejado un legado para los habitantes de Montserrat, tanto para su disfrute como centro lúdico y cultural, como para beneficio de la juventud, ya que les hemos proporcionado un lugar en el que aprender y perfeccionar las habilidades que van a necesitar para competir en el mundo de la producción y el entretenimiento”.

Las últimas palabras deben ser, por supuesto, de Sir George Martin: “Fue un gran alivio contar con la experiencia de Yamaha para el núcleo del sistema de sonido del centro cultural. También fue muy gratificante para mí el que entendieran claramente la importancia del aspecto educativo del centro y que fueran capaces de diseñar un sistema que fuera al mismo tiempo fácil de usar y lo suficientemente completo como para satisfacer todos los requisitos que hemos anticipado para el centro. Espero que nuestro centro influya de forma positiva en la regeneración de la isla. Todos estamos inmensamente agradecidos a nuestros amigos de Yamaha, no sólo por sus conocimientos técnicos y su excelente equipamiento, sino también por la pasión que han mostrado a la hora de ayudarnos a conseguir nuestros objetivos”.