Ubicado al oeste de París, el histórico Hippodrome d’Auteuil es una de las primeras instalaciones ecuestres de Francia. La gran variedad de circuitos de competición que ofrece hacen que goce del reconocimiento generalizado. Los eventos que en él se organizan son siempre muy concurridos, con un público que puede llegar a los 30.000 espectadores, y muchos más que contemplan el espectáculo por televisión. Teniendo esto en cuenta, la calidad del sistema de sonido es de suma importancia.
Hace dos años, L’Hippodrome instaló una consola de mezcla digital DM2000 de Yamaha, que sigue siendo la base de todo su sistema de sonido. La instalación corrió a cargo del distribuidor de Yamaha DBM de Courbevoie, Paris, y marcó el comienzo de una relación entre DBM y la entidad que llevó a la instalación posterior de otros equipos de Yamaha, como cinco amplificadores de potencia PC3301N, cuatro unidades de control de amplificador ACU16C y un concentrador de control de red NHB32C, así como la distribución de todo el audio de las instalaciones a través de una red de fibra óptica CobraNet.
El relato de las carreras se realiza desde una unidad móvil de televisión, que transmite a la DM2000 y a un PC de control en la sala de control del hipódromo, y a continuación se distribuye a través de CobraNet por todas las áreas públicas, incluyendo las tribunas, zonas de desfile y meta, e instalaciones VIP.
La entidad quería que el sistema fuese lo más flexible posible, pero al mismo tiempo deseaba garantizar el mantenimiento de un sonido de la máxima calidad en toda la red, a pesar del largo camino que tendría que recorrer el sonido entre la sala de control y los altavoces. Esto se consiguió mediante la combinación de amplificadores Yamaha y de la red de fibra óptica CobraNet.
La red está configurada en cuatro zonas y no se produce degradación de señal en ningún punto entre la fuente y los altavoces. Pero, además, se puede ampliar con facilidad y el ordenador central se puede volver a configurar para adaptarlo a las necesidades cambiantes del lugar.
“L’Hippodrome d’Auteuil plantea un entorno de sonido complicado debido a la necesidad de un largo cableado que hace que la calidad del sonido corra el riesgo de degradarse”, señala Alain Batal, presidente de DBM.
“La distribución del audio de forma digital a través de CobraNet y la mezcla con la DM2000 ha eliminado la degradación de la señal desde la fuente a las unidades de control ACU16C, con amplificadores de potencia PC3301N locales para asegurar que el sonido mantiene una calidad cristalina cuando abandona el dominio digital entre el público”.
